Los mercados se negaron ayer a dar un pequeño respiro a España, lo que hizo que la prima de riesgo perdiera el norte y batiera un nuevo récord desde la creación del euro al alcanzar los 403 puntos básicos apenas una hora después de la apertura de la sesión, perjudicada de nuevo por la inseguridad y las dudas de los inversionistas sobre la economía estadounidense. Cerró la sesión en 387 puntos,
Ante la gravedad de la situación, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, retrasó su salida al parque natural de Doñana, donde tiene previsto pasar unos días de vacaciones, para seguir de cerca desde el Palacio de la Moncloa los últimos datos de los indicadores económicos y estar en contacto permanente con la vicepresidenta, Elena Salgado, y el equipo económico del Ejecutivo (integrado, además de por Economía, por los titulares de Fomento, Industria y Trabajo) que mantuvo contacto periódico con sus homólogos europeos, sobre todo los de Alemania, Francia e Italia.
Por otro lado, el parqué madrileño concluyó la sesión con una caída del 2,18%, que situó al Ibex 35 en la cota de los 9.114,9 puntos, el nivel más bajo desde el 9 de junio de 2010, arrastrado de nuevo por el recrudecimiento de la situación económica y el temor a un empeoramiento de la economía global.
Pero la crisis de la deuda no dio tregua a Europa y los mercados se cebaron especialmente con España e Italia, cuyas primas de riesgo alcanzaron nuevos máximos encendiendo todas las alarmas en la eurozona, pese a los intentos de desactivarlas por parte de la Comisión Europea.
Ni el segundo plan de rescate para Grecia, pactado dos semanas por los jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro, ni el acuerdo alcanzado en EEUU para evitar la suspensión de pagos de la primera potencia económica, ni tampoco las medidas de ajustes adoptadas por los Ejecutivos de Madrid y Roma evitaron el acoso de los mercados sobre ambos países.
Las dudas sobre la solvencia de España e Italia alcanzaron nuevos máximos y llevaron a la prima de riesgo nacional -el diferencial entre el bono español a 10 años y el alemán del mismo plazo- a situarse en los 403 puntos, de manera que el rendimiento que tuvo que ofrecer el título nacional para que los inversores lo compren en lugar del germano subió a 6,440 %.
El dato de Italia marcó, asimismo un nuevo máximo, al llegar a los 384 puntos, con la rentabilidad por encima del 6 %, mientras que en el resto de los países periféricos de la moneda única se registraba igualmente un panorama de repuntes generalizados.
Varios analistas consideraron que el nivel crítico para socorrer a un Estado se alcanza cuando la cuota supera la barrera de los 400 puntos y la rentabilidad llega al 7%, situación que experimentaron los países rescatados (Grecia, Portugal e Irlanda).
Por su parte, la Comisión Europea (CE) intentó calmar a los inversores al asegurar que confiaba plenamente en las medidas de ajuste que están tomando España e Italia y descartar la posibilidad de un rescate.
«La cuestión de un plan de ayuda ciertamente no está sobre la mesa; no ha sido discutido», afirmó la portavoz comunitaria de Mercado Interior y Servicios, Chantal Hughes, quien señaló que lo mismo se aplica a Italia.
