El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, abogó ayer por el «realismo y responsabilidad» para salir de una crisis, con 205.000 parados en Castilla y León, y que es similar a una situación que la Comunidad ya superó hace 15 años, con los mismos desempleados. La diferencia, argumentó Herrera, es que la región presenta ahora unas «fortalezas» que no tenía entonces, «y no solo por el proceso de modernización económica, social e institucional vivido, sino también porque, con un número de parados similar, la Comunidad tiene hoy 200.000 personas ocupadas más que en aquel no tan lejano período».
También aprovechó la oportunidad para arremeter contra el Gobierno y, tras insistir en sucesivas ocasiones que la situación de desempleo de Castilla y León es mejor que la media nacional (la tasa de paro es 4,5 puntos inferior a la de España), dijo que el paro que hoy padece el país es, además, una «anomalía» en el contexto europeo, ya que no afecta en similar medida a ninguno de los socios, ni a ningún otro país comparable. Igualmente, cargó contra las políticas activas de empleo, cuya reforma aprobada por el Gobierno «no ha resultado satisfactoria y eficaz».