¿Hay algo más loco que abrir una sala de teatro en un cruce de caminos? Pues no, porque en un cruce de caminos es justamente donde te preguntas por qué camino tirar, y si te ponen un teatro en medio de esa intersección pues tienes la opción de hacer un alto y quedarte a ver lo que ahí se te ofrece.
¿Hay algo más curioso que soñar con un teatro en un cruce de caminos? Pues no, porque es lo que tiene los sueños: que con su lógica extraviada, alteran el tiempo y dislocan el espacio.
¿Hay algo más extraordinario, e incluso extravagante, que abrir un teatro en lo alto de un monte, en plena sierra de Guadarrama, en el cruce entre Madrid, Segovia y Ávila? En un lugar que no es ni pueblo, ni urbanización, en un sitio que no es ni más ni menos que el llamado “Los Angeles de San Rafael”. Un lugar con un pasado oscuro en el que ha llegado un exorcismo bajo la forma de un teatro que fue cine.
Como tal llevaba cerrado algo así como diez años, y este otoño de 2025 ha pasado a ser una sala dedicada a las artes escénicas (teatro, música, títeres, cuenta cuentos, poesía). También está prevista una programación cinematográfica, además de talleres y cursos de formación teatral.
De locuras, sueños y extravagancias, están hechos acontecimientos que un día partieron como un imposible y se convirtieron en una realidad reconocida y aplaudida. En todo caso, el sueño de Sergio Artero ya existe, ya ha dado sus primeros pasos. Estamos ante un acontecimiento, y produce asombro, expectativa y admiración, este acto valiente y soñado del hombre mencionado: Abrir privadamente un teatro en la provincia.
Este lugar tiene todos los ingredientes para llamar la atención de la gente.
La Sala de Teatro los Ángeles está situada, como he dicho más arriba, en los Ángeles de San Rafael. Desde Segovia diríamos que está ahí arribota.
Este viernes pasado nos hemos acercado a ver un espectáculo de teatro de primer orden: “Flor de Greguerías” de Don Ramón Gómez de la Serna. Todos hemos salido muy contentos pues el espectáculo era muy bueno.
Se inauguró esta sala el pasado 10 de octubre de este año, y los títulos de las producciones y creaciones que se están representando no dejan dudas: Los Ángeles es un teatro con una programación exquisita. Un teatro que ha nacido con afán de quedarse, ofreciendo una programación “continuada” a lo largo de todo el año; “cercana” que promueve la proximidad entre la escena y los espectadores, inmersiva y delicada; de calidad, con propuestas que dialoguen con el presente y el entorno. Ellos dicen que quieren programar “Ángeles”. Así es que unas bonitas alas blancas cuelgan de las paredes del vestíbulo del teatro.
Tiene este teatro un aforo de 150 espectadores, es sencillo y bonito, y sus butacas son confortables y rojas.
Está dirigido por el actor, director de escena, dramaturgo y poeta Sergio Artero. Un hombre incombustible con conocimiento, capacidad, energía y entusiasmo como para ser capaz de abrir un teatro de estas características. Es director de su propia compañía: “Saltatium”, cuya trayectoria de quince años comenzó con un trabajo esplendido como director y dramaturgo sobre Ana Frank. Lo último que le vimos en el marco de su compañía fue el estreno en el Teatro Juan Bravo, el 1 de noviembre del 2024, del espectáculo “no decir”. Iba sobre el caso Wittgenstein. Un trabajo escénico del que es autor e intérprete y que gustó. Un trabajo inquietante.
A Sergio Artero se le conoce también porque ha colaborado con el anterior equipo de dirección del Taller Municipal de Teatro. Como gestor cultural son conocidos sus ciclos de poesía: “ExPOErimentos”, “Micros Abiertos de Poesía” en la Granja de San Ildefonso, y “Poenanos y multiversos” para los más pequeños.
¡Estamos de enhorabuena!
Ha nacido una estrella en forma de Teatro. Ha aparecido un Ángel de alas blancas.
