Francia acogerá desde hoy hasta al domingo 10 de julio a 24 selecciones que pelearán por arrebatar el trono continental a una España, que no se presenta en esta Eurocopa tan favorita como hace años y que tendrá enfrente a una nómina de serios candidatos encabezados por la anfitriona y la campeona del mundo. Los hombres de Vicente del Bosque defienden en suelo francés los títulos de 2008 en Austria y Suiza y el de 2012 en Ucrania y Polonia. Francia y Alemania encabezan a los candidatos que quieren poner fin a la época de éxitos de la ‘Roja’, que ya sufrió mucho en la última gran cita internacional, el Mundial de Brasil de 2015.
España se fue por la puerta atrás en la defensa de su histórica corona mundial de 2010 y ahora su objetivo es lavar su imagen e intentar llegar lejos en una competición más numerosa y larga que nunca. En suelo francés, entre fuertes medidas de seguridad, se concentrarán 24 combinados nacionales, cifra récord, y para llegar a la gran final de Saint-Denis, habrá que superar tres y no dos rondas de cruces, lo que aumenta la dificultad. La actual campeona, finalista en suelo francés en 1984, está encuadrada en el Grupo D junto a Croacia, Turquía y la República Checa, rivales accesibles, pero también duros en un tramo de temporada donde el físico aumenta su importancia tras un calendario cargado para muchos de los 23 internacionales citados por Del Bosque.
La selección de Luka Modric e Ivan Rakitic se perfila como la gran rival por el primer puesto, pero lo que marcará el devenir español será el siempre complicado debut, que suele atragantarse, ante los checos. El objetivo será finalizar primera para tener un cruce con un tercero, en teoría más sencillo de cara a la final de París.
