El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, defendió ayer en las Cortes que «se pueden mejorar las cosas desde lo público sin necesidad de más recursos», tras el escepticismo mostrado por el Grupo Socialista sobre la nueva estrategia de atención a los pacientes crónicos porque nace «sin financiación» y las críticas del Mixto de que «se culpabiliza» a los enfermos de su situación. El consejero compareció ayer ante la Comisión de Sanidad a petición del Grupo Mixto para explicar este nuevo modelo, que recalcó que lo que busca «sobre todo es mejorar la atención a los enfermos crónicos» y que además esa línea de trabajo contribuirá a garantizar «la sostenibilidad» del sistema público de salud, pero que su elaboración no busca «ahorros» ni responde exclusivamente a la actual situación económica.
Sáez recordó que casi 1,8 millones de castellanos y leoneses tienen alguna enfermedad de carácter crónico y que «el 15 por ciento de la población son pacientes de alto riesgo y el 5 por ciento de alta complejidad». Además, apuntó que estos enfermos generan el 80 por ciento de las consultas, la mitad de los ingresos hospitalarios y un tercio de las urgencias hospitalarias, además de «un importante consumo farmacéutico», acaparando el 70 por ciento del gasto en salud.
Esos datos y el convencimiento de que el actual sistema, en especial la atención en los hospitales, está diseñado para atender procesos agudos y no crónicos, que cada vez son más frecuentes sobre todo en comunidades con población más envejecida como Castilla y León, ha llevado a Sanidad, según indicó Sáez, a diseñar esta estrategia que «transforma el sistema de salud y lo orienta hacia el fenómeno de la cronicidad». Eso implica, detalló, cambios tanto en los pacientes como en los profesionales y en la organización. Respecto a los enfermos, destacó que deben tener «un papel más activo y más autonomía», responsabilizándose más de su salud, y en cuanto a los profesionales, deben formar a sus pacientes sobre sus enfermedades y además algunos, como los enfermeros, asumirán «un papel distinto al actual, con más liderazgo en los cuidados».
Por lo que respecta a la organización, Sáez indicó que el objetivo principal es que la atención a estos pacientes tenga una «continuidad» entre la Atención Primaria y la Hospitalaria, situando la primera como «eje de la atención a los pacientes crónicos» y con «menos fragmentación entre especialidades». Además, apuntó que en una primera fase se han seleccionado nueve patologías y ya se han iniciado los trabajos para «identificar» a los que las padecen y proceder a su «estratificación» no sólo por criterios diagnósticos, sino también por su «complejidad y por la carga de cuidados que necesitan», lo que calificó de «cambio muy importante» y que implica que se van a impulsar «la atención integral y los elementos de autocuidado».
Por último, Sáez comentó que todas estas medidas implicarán diversos cambios en el actual sistema de salud, como el impulso de la coordinación de los tratamientos desde la Primaria, la extensión de la historia clínica compartida y accesible para todas las áreas, el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación para trasladar parte de la atención al domicilio del paciente, la creación en todas las áreas de salud de unidades de continuidad asistencial, la potenciación de la utilización de recursos socio-sanitarios y la introducción progresiva de las asociaciones de pacientes para mejorar «la formación, información y cuidados de los pacientes».
