A la larga lista de empresarios, celebridades y políticos cuyos nombres han aparecido en los denominados Papeles de Panamá, se ha sumado ahora un nuevo nombre, el del exvicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato, que poseía un patrimonio de más de 3,6 millones de euros ocultos en dos sociedades offshore panameñas, las cuales utilizó durante más de 20 años.
Actualmente, Rato está siendo investigado en la Audiencia Nacional por su gestión al frente de Bankia entre 2010 y 2012, desde su salida a bolsa hasta que la entidad financiera fue rescatada por el Estado por el falseamiento de sus cuentas. La Audiencia Nacional tramita dos procesos, el llamado ‘caso Bankia’ sobre la salida a bolsa y el otro sobre el uso de las tarjetas black opacas al fisco.
Es en el Juzgado de Instrucción número 31 donde se lleva a cabo la investigación por el patrimonio de Rato. El juez titular, Antonio Serrano-Arnal, instruye una causa principal por blanqueo de capitales de la que se han derivado otras dos piezas, apareciendo en todas ellas el recurso de los paraísos fiscales por parte del que fuera ‘número dos’ del Gobierno de José María Aznar y director gerente del FMI.
Este juez investiga el cobro por parte de Rato de al menos 835.000 euros recibidos por parte de Zenith y Publicis, empresas ambas con las que Bankia habría firmado contratos fraudulentos relacionados con la campaña de publicidad de la salida a bolsa de la entidad bancaria. La otra causa, declarada secreta, es la que sigue la pista al cobro de otras comisiones ilegales y que ha llevado al juez Serrano-Arnal a tomar declaración en calidad de investigados a representantes de Telefónica y Lazard, empresas ambas en las que había trabajado Rato antes de acceder a la presidencia de Bankia.
Según desveló el domingo ‘El Confidencial’, el exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato recurrió en 2013 al bufete panameño Mossack Fonseca, de donde proceden los documentos denominados como los ‘papeles de Panamá’ en este caso.