Los vecinos de la entidad local menor de Revenga verán sensiblemente mejorada la calidad del agua que consumen gracias a la instalación de un sistema para el control y la eliminación del hierro y el manganeso; elementos que suelen aparecer en el agua en distintos momentos del año cuando disminuye el volumen de agua embalsada. El sistema ha sido instalado en el depósito de tratamiento de agua que abastece a Revenga, y consiste en un dosificador de permanganato potásico y sulfato de alúmina, sustancias químicas que permiten la oxidación y posterior decantación del hierro y manganeso que llegan al depósito antes de su tratamiento, para después incorporarse a la red de abastecimiento una vez filtrado.
La alcaldesa de Segovia Clara Luquero, acompañada por el alcalde pedáneo de Revenga Alfonso Nevado y la concejala Paloma Maroto, visitaron las instalaciones del depósito donde desde hace varios días funciona ya el sistema, en cuyo montaje y posterior instalación el Ayuntamiento ha invertido 16.465 euros. Los técnicos del Servicio de Aguas del Ayuntamiento explicaron el funcionamiento del sistema, que tiene una parte instalada en el bombeo a pie de presa y otra parte en el depósito de almacenamiento.
Así, a través de la dosificación del permanganato de magnesio y del sulfato de alúmina, se favorece la oxidación y coagulación del hierro y manganeso para facilitar el procesos de coprecipitación y su posterior filtración en arena en los filtros existentes. De este modo, el sistema consigue reducir en mas de un 50 por ciento los niveles de hierro y manganeso en el agua, que la normativa establece en un máximo de 200 partes por millón (ppm).
En la medición realizada ‘in situ’ ayer por los técnicos municipales, el agua de Revenga cuenta con poco más de 100 ppm, y se han conseguido en días anteriores reducciones de hasta 80 ppm en el agua de consumo.