Las Cortes de Castilla y León aprobaron ayer, por unanimidad de todos los grupos, una Ley de Turismo que se adapta a las demandas del sector para el siglo XXI y una Ley contra la Violencia de Género, que recibió un emotivo aplauso y se convierte en la normativa «de todos» para evitar más muertes y erradicar las agresiones y los malos tratos.
Así, la nueva normativa turística sustituye a la ley existente desde 1997 para adaptar el turismo a las necesidades actuales, tal y como sostuvo la consejera María José Salgueiro, quien remarcó que el nuevo texto pretende dar respuesta al «cambio de escenario» para adaptar las necesidades de los turistas y de los empresarios del sector al siglo XXI.
La responsable de Cultura y Turismo indicó que con ella se trata de construir un turismo «sostenible, con mayor rentabilidad económica y social y que permita la protección de los recursos». Así, tiene como uno de los objetivos fundamentales «hacer de la calidad el eje central» de toda actuación turística. En su turno, el portavoz socialista, José Ignacio Martín Benito, valoró la aceptación de las enmiendas de su grupo parlamentario en la ponencia, aunque advirtió que este apoyo «no es un cheque en blanco».
Asimismo, el consenso se repitió en la aprobación de la Ley contra la Violencia de Género. El consejero de Familia e Igualdad de Oportunidades, César Antón, y las ponentes de la ley, Ángeles Ármisen (PP) y Natalia López-Molina (PSOE), destacaron la importancia de esta normativa e insistieron en transmitir mensajes de unidad a la sociedad para erradicar la violencia de género.
Antón advirtió que ninguna ley puede cambiar en «poco tiempo» unos comportamientos que a veces están arraigados en la sociedad, pero defendió que se aprueba un modelo para avanzar hacia una sociedad que pueda «vivir sin violencia». «La ley será histórica cuando se pueda vivir sin violencia y no haya la estadística de muertes», afirmó Armisén, para concluir López-Molina señalando que «hay que hablar de lo que nos une y transmitir un mensaje de unidad a las víctimas».
