Repsol compró ayer la mitad de la participación que Sacyr tenía en la petrolera por un importe de 2.572 millones de euros, en una operación que reduce hasta el 10% la participación del grupo constructor en la compañía que preside Antonio Brufau, según informaron las dos empresas.
La maniobra se enmarca en el acuerdo alcanzado por Sacyr con sus entidades financieras acreedoras para refinanciar el préstamo de 4.900 millones de euros que tenía vinculado a la participación del 20% que ostentaba como primer accionista de Repsol.
Así, con el dinero obtenido con la venta, la constructora pagará algo más de la mitad de este préstamo. En cuanto a los 2.446 millones de euros restantes del crédito, la empresa logró el visto bueno de los bancos para aplazar el pago tres años, esto es, hasta el 31 de enero de 2015.
Este acuerdo de refinanciación contó con la aprobación de casi el 90% del total de 46 firmas que integran el sindicato de entidades acreedoras de Sacyr, según indicaron fuentes próximas a la negociación.
Por su parte, Repsol garantiza con esta ejecución su estabilidad accionarial. La petrolera analizará «posibles» destinos para este 10% de capital propio, entre los que citó remunerar al accionista o la venta a inversores institucionales o estratégicos «que contribuyan al cumplimiento de los objetivos a largo plazo del grupo».
En este sentido, la operación conlleva la ruptura del acuerdo de sindicación de acciones de Repsol que Sacyr y Pemex suscribieron el pasado mes de agosto, con el que buscaban sumar un 29,8% del capital de la petrolera y promover cambios en su gestión y dirección.
Además, Sacyr adoptó su presencia en el máximo órgano de gobierno de la petrolera a su menor participación y redujo de tres a dos el número de puestos en el consejo de administración, sillones que ocuparán ahora el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, y Juan Abelló, uno de sus vicepresidentes.
Tras la operación, el grupo de constructor y servicios pasa a ser segundo accionista de Repsol, tras CaixaBank, que tiene un 12,9% de la petrolera, y ligeramente por delante de Pemex, con un 9,5%.
La petrolera aseguró que su decisión le da «estabilidad» accionarial, y le permitirá concentrar sus esfuerzos en el plan estratégico y evita una posible venta «desordenada» de títulos.
La operación llevó a que Sacyr se disparara un 8,32% en la sesión de la Bolsa de ayer después de conocerse la venta, mientras que los títulos de la compañía que preside Antonio Brufatu concluyeron con un avance del 2,48%.
Las acciones de Repsol cerraron a 22,725 euros por título, y las de Sacryr, a 4,362 euros.
