Tarde de mucho agua en El Espinar, que añadido a las lluvias de los últimos días provocó que el campo estuviera muy pesado y con algunos charcos de consideración. El partido entre La Unión y el Unami fue intenso, de gran lucha y jugado de poder a poder; la diferencia que hay en la tabla no fue indicativa de lo que se vio en el terreno de juego.
Comenzó el encuentro y pronto el Unami se hizo cargo del dominio del juego, con un Terleira que asistía muy bien hacia las bandas, donde Adrián y Prieto ponían en apuros constantes a la defensa espinariega. Sin embargo, la primera ocasión clara fue de La Unión, ya que en el minuto tres de partido, Charly servía desde la derecha a Teo, que dentro del área cabeceaba para que el esférico se marchara lamiendo el palo. Adrián dio la réplica en el minuto cinco, con un disparo que se fue ligeramente desviado por el palo izquierdo de la portería de Joselu.
La Unión volvió a la carga con otro disparo de Teo desde fuera del área, pero el Unami contestaba con varias ocasiones para marcar el 0-1, y así llegó el partido con este toma y daca al minuto 25, cuando Joselu derribaba dentro del área a Morales y el colegiado señalaba penalti. Otero se encargó de lanzar, para que Joselu realizara una gran intervención, deteniendo la pena máxima.
Sin embargo, el guardameta espinariego poco pudo hacer en el minuto 32, cuando una nueva internada por banda derecha del Unami, hacía que Chitín sirviese al interior del área donde Morales, libre de marca, lograba el 0-1 de un espléndido testarazo.
Con este marcador se llegaría al final de los primeros 45 minutos, después de un gran derroche físico por parte de ambos equipos. El Unami fue ligeramente superior en esta primera mitad.
La segunda parte empezó algo tibia, con respeto mutuo de ambos contendientes, pero poco a poco La Unión fue tomando el mando del partido. Así, en el minuto 57 Jaime tiraba una pared con Charly y se presentaba ante Yiyo, pero éste se anticipaba en el último momento. En el 61 era Teo quien desde la esquina del área lanzaba un duro disparo que Yiyo despejaba a córner con mucha dificultad, y de esta manera se llegó al 62, minuto en el que Jaime botaba un saque de esquina desde la banda derecha, el balón llegaba tocado y muy bien colocado a Rober que de cabeza superaba a Yiyo. Era el empate a uno, pero la felicidad dura poco en casa del pobre y tras la celebración del tanto el colegiado, a instancias del juez de línea, mostraba la tarjeta amarilla al autor del gol por subirse la camiseta, aunque no se la llegó a quitar. Era la segunda y por lo tanto llegó la expulsión.
No se arredró La Unión y siguió intentándolo con diez jugadores, mientras el Unami creaba peligro mayormente a balón parado. En el minuto 69 Gonzalo se iba en velocidad de la defensa azul, y ante la salida de Yiyo, lanzaba una media vaselina que se iba fuera por milímetros.
En el minuto 71, fue Lastri quien vio la roja directa por una patada sin balón a un rival. A partir de ese momento La Unión intensificó su dominio, y buscó el gol con más ahínco, pero unas veces la imprecisión y otras el juez de línea levantando la bandera desbarataron sus intentos de conseguir la victoria. El Unami gozó también alguna contra peligrosa pero que no concretó.
Los últimos minutos fueron dramáticos para unos y para otros, el cansancio era enorme en los dos contendientes por la pesadez del terreno de juego y cualquiera de los dos pudo desnivelar la balanza a su favor. Así se llegó al final del partido con el empate a uno, y con los jugadores desfallecidos por el esfuerzo, en un encuentro que pese al estado del campo, deparó buen juego y claras ocasiones por parte de los dos conjuntos. La Unión dejó muy buenas sensaciones y constató que es un equipo que va a más y que tal vez se le termine haciendo corta la liga.