Aunque no tiene un carácter tan multitudinario como la festividad de Santa Águeda, las zamarriegas dedican la misma entrega y el mismo entusiasmo al acto que pone fin a un largo fin de semana de actividades en las que las mujeres de la antigua colación de Miraflores de la Sierra honran a su patrona y celebran la importancia de la condición femenina. Con menos frío que el domingo, las aguederas del barrio se dieron cita en la iglesia parroquial para celebrar una misa solemne, tras la que se desplazaron hasta el Centro Cultural Pinilla para llevar a cabo el popular «Baile de Galas». El salón de actos fue el escenario de esta inveterada tradición mediante la cual las alcaldesas recogen la ‘gala’ de las aguederas en forma de aportación económica tras bailar una jota con cada una de las mujeres que forman parte del concejo. Este es un acto estrictamente dedicado a las mujeres, por lo que los únicos varones que entran en el baile son los músicos y el fotógrafo contratado para realizar el reportaje gráfico de la jornada. Los hombres, en su mayoría los esposos de las aguederas, esperan el fin del baile en una sala contigua, en la que no falta la típica «tajada» de chorizo y otros dulces para hacer más llevadera la espera. Los concejales Andrés Torquemada y Paloma Maroto ejercieron como representantes municipales en este fin de fiestas.
Tras concluir el baile, las aguederas se trasladaron a la Plaza de las Alcaldesas, donde sobre el estrado que el domingo albergó los actos más importantes de la fiesta, tuvo lugar el cambio de montera que simboliza el relevo en el mando de las actuales alcaldesas Maite Cocero y Vanesa González. A los sones de la jota, las ya exalcaldesas bailaron con dos de sus compañeras del concejo; a quienes posteriormente entregaron la montera como testimonio de este acto. El concejo decidirá próximamente el nombramiento de las nuevas alcaldesas, ya que este cargo debe ser aceptado previamente por las elegidas y aprobado por esta institución.
El baile de las alcaldesas salientes con sus esposos puso el punto final a la celebración de Santa Águeda en Zamarramala, que desde ayer inicia la cuenta atrás para el próximo periplo festivo.
