El Gobierno municipal socialista y Ciudadanos se han quedado solos defendiendo el acuerdo que mantienen desde principios de año y que ha llevado a destinar 250.000 euros para obras de asfaltado (225.000) y para la Casa de la Lectura (25.0000) procedentes de la partida destinada inicialmente al CAT. Sin embargo las duras críticas que recibieron por parte de PP, UPyD e IU no parecen hacer mella en esta relación política inaugurada con la negociación de presupuesto municipal, ya que el portavoz socialista, Alfonso Reguera, anunció en el pleno de ayer que, una vez que se aprueben definitivamente los Presupuestos Generales del Estado, y se permita a los ayuntamientos utilizar remanentes de Tesorería de 2016 para inversiones a ejecutar incluso en 2018, ese pacto “se ampliará e incluso se duplicará”.
La modificación presupuestaria fue aprobada con el voto a favor de los catorce concejales que suman socialistas y C’s pero el debate fue intenso y en ocasiones muy tenso. Los reproches comenzaron en los puntos anteriores, también sobre modificaciones presupuestarias, apenas dos meses después de la aprobación de las cuentas del Ayuntamiento para este año, según hicieron constar los portavoces de los otros tres grupos municipales. Sin embargo, esta en concreto sirvió, por ejemplo, para que Raquel Fernández, del PP, acusara al equipo de Gobierno de poco rigor presupuestario y de falta de coherencia con el CAT. En este sentido, destacó que el único edificio de este proyecto no tiene “ni uso, ni destino, ni proyecto, ni viabilidad”. Además, les acusó de vender humo y de utilizar a los vecinos “para justificar el fracaso del pacto, engañándoles”.
Recordó también que el ejecutivo municipal no cumple mociones como una reciente, aprobada por unanimidad, con el compromiso de remodelar el eje Marqués del Arco-Daoiz “en cuanto hubiera una partida presupuestaria.
PARTICIPACIÓN CIUDADANA Tanto Fernández como Cosme Aranguren (UPyD) y Ángel Galindo (IU) coincidieron al criticar que los otros dos grupos “vendan” el plan de asfaltado como fruto del consenso con las asociaciones de vecinos e incluso como presupuestos participativos, ya que entienden que se han limitado a informar a los representantes del movimiento vecinal en una única reunión. La portavoz de la formación naranja, Mª José García, insistió ayer en que en ese encuentro hubo oportunidad de hacer cambios en el plan, aunque admitió que se puede avanzar en materia de participación ciudadana. Por su parte, el portavoz socialista llegó a decir que las declaraciones del presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Juan Bautista Mullor, son “una absoluta mentira”.
