El Molino del Castillo de Castilnovo ha acogido la presentación de “Las cosas que nunca conté”, libro autobiográfico de Victoriana de Francisco Estebaranz (Torrecilla-1932). Un lugar de incalculable valor sentimental para la autora, pues allí pasó la etapa más feliz de su vida, como ella misma comentó, junto a su marido y sus hijos.
Rodeada de su numerosa familia y no menos amigos, Victoriana hizo un sentido agradecimiento a cuántos le han acompañado en este viaje tan desconocido para ella como es la escritura; desde los ánimos que le dio su nieto Álvaro para iniciarse en esta aventura hasta las facilidades que recibió por parte de la editorial TsEdi para llevarla a término.
Igualmente, hizo un emocionado homenaje a su ya fallecido marido Sixto y a los valores humanos que siempre inculcó a sus hijos. También recordó a su amiga Carmen, entonces doncella en el castillo al servicio de los marqueses de Quintanar y presente en el acto, por su amistad y ayuda con sus hijos cuando eran pequeños.
Por su parte, Maena García, gerente de Teleservicios Editoriales SL, destacó el carácter valiente y adelantado a su tiempo de Victoriana, que supo sortear cuantos impedimentos se presentaban en el devenir de su vida. García destacó la sencillez y claridad de su escritura, su extraordinaria memoria y su trato benevolente hacia cuantos nombra en su libro. Por el momento, la obra sólo está disponible en varias librerías de Valladolid, donde reside habitualmente la autora.
Su sobrina Paula presentó el libro como la imagen de la España rural de los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo. Época realmente difícil tratándose de la posguerra y fielmente reflejada en el libro.
Un encuentro, en fin, lleno de recuerdos y emociones para muchos de los que asistieron al acto y entrañables y aleccionadores para los que no los vivieron.
Al finalizar las intervenciones, Victoriana dedicó y firmó ejemplares del libro (hay quién espera ya una segunda parte con todo lo que se ha quedado en el tintero) y ofreció a los asistentes un refresco en el patio del Castillo de Castilnovo, abierto para la ocasión.
