Una vez más, como cada dos años, la Asociación Española Contra el Cáncer de Segovia (AECC) celebra hasta mañana domingo su rastrillo, todo un referente solidario que este año cumple su octava edición.
Es mucho más que un lugar donde comprar y vender productos de todo tipo. Es el sitio donde muchos particulares, comercios y empresas, tanto de la capital como de la provincia, han donado un poquito de sí mismos para que se consigan recaudar fondos para una buena causa
Muchos segovianos ya se han acercado hasta la Casa del Sello donde se encuentra ubicado, con horario continuo entre las 11.00 y las 20.00 horas.
Entrar cuesta un euro y son muy pocos los que se resisten a salir con las manos vacías ya que encuentran productos realizados durante meses, que “han sido donados de forma solidaria, como una manualidad», explica la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer de Segovia, Concepción Díez.
Y es que esas aportaciones que han ido recogido durante varios meses, se han colocado y organizado por casi 100 voluntarios en diez puestos dedicados a complementos, pasando por otro donde se encuentra ropa de niños, otro de juguetes, el destinado a fulares, el de flores, el de ropa de casa o el de manualidades, sin olvidar un espacio de ‘librería’.
Posibilidades para todos los bolsillos de cara a los regalos navideños ya que se pueden adquirir productos desde dos euros porque este rastrillo es como “un punto de encuentro de toda la solidaridad y ayuda que llevamos dentro», destaca Díez.
Además de los puestos, un clásico de este rastrillo es echar a la tómbola con más de 2.000 regalos, algunos tan importantes como un televisor o un jamón, y por supuesto, el espacio de bar, cafetería, restaurante, donde se puede almorzar, tomar un aperitivo o comer.
Todos los productos son donados por bares, restaurantes y pastelerías haciendo «un esfuerzo enorme».
Este año, los responsables de la Asociación han decidido donar de forma íntegra la recaudación del rastrillo a la investigación para que “algún día se pueda vencer al cáncer».
En la actualidad, en Segovia hay unos 2.000 socios, «muy involucrados» con este rastrillo, que comenzó tras un taller ocupacional del programa de cáncer de mama, ‘Mucho por Vivir’ donde las participantes realizaron manualidades y las vendieron.
Los organizadores esperan que este año pasen por el rastrillo unas 5.000 personas.
