El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Rafael Hernando, garantizó ayer que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, dirá ‘no’ a las peticiones independentistas que le pueda plantear el presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont. Si bien, avanzó que “escuchará atentamente” lo que le tenga que decir sobre financiación en la reunión que ambos tienen previsto mantener hoy. En una rueda de prensa en el Congreso, Hernando insistió en que las reivindicaciones de corte independentista “no tienen ningún sentido” para el PP porque “atentan contra la soberanía nacional y la Constitución”. Y, por ello, afirmó que Rajoy no está “dispuesto a hacer ningún tipo de concesión” en esta materia.
Sobre otras cuestiones que Puigdemont pueda poner sobre la mesa, como aquellas relativas a la financiación de Cataluña, Hernando indicó que el presidente “escuchará atentamente” y señaló que la comunidades, como parte del Estado que son, deben “darse cuenta de su responsabilidad a la hora de cumplir los compromisos de déficit”. Asimismo, el dirigente del PP comentó que durante los últimos meses ha seguido habiendo contactos entre los distintos ministerios y los consejeros catalanes para “evitar el colapso de las finanzas catalanas” y que el Gobierno está dispuesto a seguir trabajando en este terreno porque no deja de ser “un objetivo de Estado”.
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, aseguró que expondrá a Mariano Rajoy el proceso soberanista para llevar Cataluña a la independencia, “no se entendería que fuera a Madrid y no hablara de esto”, comentó. En una rueda de prensa desde la Generalitat para valorar los 100 primeros días de su Govern, expuso que no puede obviar en su reunión de hoy con Rajoy que el suyo es “un Gobierno independentista que se sustenta en una mayoría independentista en el Parlamento”.
De esta forma, Puigdemont quiere hablarle de cuatro ejes: la relación de Cataluña con el resto de España, los derechos básicos de los ciudadanos, los “incumplimientos” del Estado y la judicialización de la política, pero no quiso entrar en detalles porque consideró que, por cortesía, Rajoy deber ser el primero en saberlos.
En ese sentido, Puigdemont explicó que en esta reunión bilateral pedirá a Rajoy “comprensión a la demanda de Cataluña”, en referencia al proceso soberanista, y espera sacar provecho. “Es una demanda que no la hace un partido, que no la hace una institución. Hay un movimiento ciudadano detrás muy transversal”, afirmó. Aunque formalmente no se han reunido nunca, a Puigdemont le consta que Rajoy es correcto y amable, y confía en que de la reunión saldrán acuerdos concretos, “no quiero pensar que las demandas de los catalanes volverán de vacío”.
Puigdemont admitió que no hay ninguna sintonía con el Gobierno central en varias materias, entre ellas la territorial, pero argumentó que esto no debe evitar que se aborden las relaciones entre Cataluña y el resto de España. Además, se ve legitimado para abordarlo, ya que en ningún momento ha escondido que el suyo es un Ejecutivo secesionista con mayoría parlamentaria.
