El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, advirtió ayer al líder de los socialistas, Pedro Sánchez, de que no se puede “volver a repetir” lo que ha ocurrido estos meses al excluir al PP, ya que, según recalcó, “los vetos son malos para la democracia”. Por eso, confió en que tras la cita con las urnas llegue al PSOE el “sentido común” y se actúe con “un poco de cordura”. Así se pronunció durante los actos en la Real Casa de Correos —sede del Gobierno regional madrileño— con motivo del Día de la Comunidad de Madrid al ser preguntado por las declaraciones de Pedro Sánchez ante el Comité Federal del PSOE rechazando una coalición con el Partido Popular sea cuál sea el resultado en las elecciones del 26 de junio.
De esta forma, Rajoy señaló que él no quería “entrar a discutir” en lo que dijo o no Sánchez ante la plana mayor del PSOE ni tampoco iba a entrar en hablar sobre posibles pactos postelectorales, ya que “ahora” lo que quiere es “pactar con los españoles”, que son los que luego decidirán con su voto cómo queda conformado el Parlamento, afirmó. Eso sí, resaltó que “lo que ha ocurrido estos cuatro meses no se puede volver a repetir”, “los vetos son malos para la democracia y nuestro partido ha sido vetado porque no se ha querido hablar con una fuerza que representa a más de siete millones de españoles. Yo espero que ahora llegue el sentido común y todo el mundo actúe con un poco de cordura”, ahondó el jefe del Ejecutivo en funciones.
A su entender, la recuperación económica “está ahí” y lo único que puede “estropearla” es que se “hagan cosas” que no sean las “más académicas dentro de lo que es la vida política normal”. Su objetivo para los próximos cuatro años “seguirá siendo” el crecimiento económico y la creación de empleo, según confirmó. En este sentido, Rajoy afirmó que él apuesta por un Gobierno “moderado” que cuente con apoyo en la Cámara Baja para ofrecer “estabilidad, seguridad y certidumbre” y llevar a cabo las reformas que necesita el país. “Y desde luego, los vetos no contribuyen a nada, ni en política ni en ninguna faceta de la vida”, enfatizó el presidente del Gobierno.
Un día antes de que se convoquen oficialmente las elecciones del 26 de junio, Rajoy aseguró que espera que sea una “campaña tranquila” y “sensata”. “Yo desde luego voy a hacer una campaña en positivo y no voy a entrar en discusiones, peleas y muchos menos en salidas de todo. Ojalá todo el mundo lo haga así”, apostilló. Tras asegurar que en esas semanas antes de las elecciones se dedicará a explicar a la gente qué se debe hacer en España en los próximos cuatro años, subrayó que él considera que hay “dos cosas que son capitales”, que haya un Gobierno que pueda tener una mayoría en las Cortes y el crecimiento y la creación de empleo como prioridad absoluta.
