El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró que en España “no habrá fractura” pese a la deriva independentista iniciada en Cataluña y dijo que no aceptará que se juegue con “los sentimientos”, “las convicciones”, con “la nación y tampoco con la ley”. “En Cataluña se está jugando por parte de algunos, una minoría, con los sentimientos y con las convicciones de millones y millones de españoles. Se está jugando con algo muy importante, con nuestro país, con España”, subrayó Rajoy durante su intervención en un acto de Nuevas Generaciones celebrado en Lorca, Murcia.
Rajoy afirmó que desde el Ejecutivo no van a aceptar el “chantaje” de los independentistas al mismo tiempo que recalcó que la ley y la Constitución está a favor de la mayoría. “No permitiremos que se incumpla ni en Cataluña ni en ni ningún lugar” porque “la ley obliga a todos”, aseveró.
El líder del Ejecutivo, sin referirse de forma explícita a la resolución independentista presentada ante el Parlamento catalán por Junts pel Sí y la CUP, aseguró que los “demócratas” responderán “con templanza y con determinación, con firmeza y proporcionalidad”. Además, sostuvo que el Estado tiene “todos los mecanismos” para frenar los objetivos secesionistas. “Pido y doy tranquilidad a todo el mundo”, manifestó el presidente, insistiendo en que mientras sea el presidente del Gobierno “no va a haber ni fracturas ni dramas ni se va a privar a España” del derecho a decidir que “le pertenece”.
“No van a romper nada”, incidió Rajoy, haciendo hincapié en que España “es España desde hace ya muchos siglos”, “uno de los países más antiguos de Europa”, “y lo seguirá siendo”, añadió. Por la mañana, en la localidad almeriense de Huércal-Overa, Rajoy, insistió en que en España “no se va a producir ninguna ruptura”, al tiempo que dijo estar “tranquilo” porque ante esta “huída hacia ninguna parte” sabe cuál es su obligación como líder del Ejecutivo.
Rajoy hizo hincapié en que el Ejecutivo central va a “actuar con proporcionalidad y con prudencia” destacando que el Estado “tiene los instrumentos suficientes para evitar las pretensiones” de los dirigentes independentistas. Así, abogó por el “sentido común” y por la defensa de la unidad de España y de la igualdad de los españoles.
