El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, aseguró ayer que si hubiera un acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos “a nivel nacional” para formar Gobierno, puede haber también un pacto que afecte a las comunidades autónomas y los grandes ayuntamientos, donde en este momento los socialistas cuentan con el apoyo de Podemos. A su entender, esas “formulas de entendimiento” entre los dos grandes partidos darían “estabilidad” y permitirían poder gobernar.
Así se pronunció en una entrevista donde aseguró que el pacto que pretende el líder del PSOE, Pedro Sánchez, “se puede hacer” porque “los números llegan numéricamente” pero “es inviable” y está “condenado al fracaso desde el día de su nacimiento”, máxime cuando no tiene votos suficientes en el Senado. “Eso sería una catástrofe”, enfatizó.
Dicho esto, defendió de nuevo su oferta a Ciudadanos y al PSOE, ofreciendo a los socialistas extender ese acuerdo a algunos ayuntamientos y autonomías, algo que lanzaría un “mensaje muy positivo”. “En ese acuerdo nacional podríamos buscar también una formula de entendimiento, que sería distinto en cada sitio, en las distintas instituciones”, explicó, asegurando que el PP valenciano hizo una oferta “muy clara” al Gobierno socialista que se podría “trasladar” a otros lugares.
A su juicio, la opinión del expresidente socialista Felipe González, apostando por un Gobierno del PP en minoría, es “bastante razonable”, pero Rajoy cree que “cuanto más estrecha sea la unión entre los tres partidos” más estabilidad habrá y mejor será para la economía, porque estarán bien claros los apoyos.
Las posibles fórmulas, dijo, son un gobierno de coalición, un “apoyo desde fuera o una oposición constructiva”. Preguntado entonces si estaría dispuesto a ofrecer a Sánchez la vicepresidencia del Gobierno, pidió “no entrar en ahora en estas cosas”, aunque admitió que tendría que “escucharlo”. Con todo, recordó que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, pidió ser vicepresidente de Sánchez y aseguró que el líder socialista no quiere ni hablar con él. De hecho, aseguró que ha intentado ponerse en contacto con Sánchez una segunda vez después de las elecciones, pero que éste no ha querido reunirse con él.
Es más, relató que con Iglesias y con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, tuvo conversaciones “normales”, de una hora y media, cuando los recibió en Moncloa tras los comicios, mientras que su reunión con Sánchez duró “cinco minutos” porque éste se limitó a decirle que “no quería saber nada del PP”.
En todo caso, también dejó claro que su único interlocutor en el PSOE es Sánchez, que no ha hablado con González ni con ningún ‘barón’ y que respetará los procesos internos de decisión de los socialistas. Rajoy asume que “un pacto implica cesiones por todas las partes” pero se mostró reacio a aceptar cambios en la reforma laboral —que el PSOE quiere derogar—, porque “una de las leyes más elogiadas fuera de España” y no le gustaría una “vuelta atrás”.
“A lo mejor ellos tendrían que ceder en eso y yo ceder en otra cosa”, dijo. No obstante, también defendió la reforma educativa (LOMCE o Ley Wert, que el PSOE también se ha comprometido a derogar) alegando que en esta legislatura el abandono escolar ha caído seis puntos. Para el líder del PP, un gobierno apoyado por los dos partidos que “siempre han gobernado” dará estabilidad.
