El líder del PP, Mariano Rajoy, juró ayer ante el Rey su cargo de presidente del Gobierno en el Palacio de la Zarzuela, un acto al que también asistieron los máximos representantes de los tres poderes del Estado y el ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, en su condición de notario mayor del Reino.
Se trata de la primera vez que Felipe VI oficia un acto de investidura de un presidente del Gobierno, el cual tuvo lugar en el salón de audiencias del Palacio de la Zarzuela, ante sendos ejemplares de la Biblia y de la Constitución. En concreto, Rajoy juró “cumplir fielmente las obligaciones” de su cargo con “lealtad al Rey” y “guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”, así como “mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros”.
