El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, no descarta que las elecciones generales puedan celebrarse en el mes de diciembre, apurando al máximo la legislatura, ya que, tendría la voluntad de aprobar en las Cortes este año el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2016. Así lo desveló el propio Rajoy en una conversación informal con periodistas al término de su intervención en la XII edición del Campus FAES que se celebró ayer en Guadarrama, un acto en el que estuvo acompañado por el expresidente del Gobierno José María Aznar.
En cuanto a si las elecciones generales fueran en diciembre para poder aprobar las cuentas públicas del año que viene, el jefe del Ejecutivo dejó abierta esa puerta al asegurar que “todo es posible”. Preguntado entonces si lo que quisisera el Gobierno sería aprobar los Presupuestos, respondió tajante: “Hombre, claro”.
Para adelantar todo el proceso, el Ejecutivo tendría que fijar la presentación del Presupuesto en el mes de julio y concentrar la tramitación parlamentaria durante el verano si lo que pretende buscar es aprobar los presupuestos antes de que se disuelvan las Cortes. Si el presidente del Gobierno convocara las elecciones finalmente el 13 de diciembre tendría que disolver las Cortes 54 días antes de la jornada electoral, esto es, a mediados de octubre.
Hasta ahora, diferentes miembros del Ejecutivo optaron por la ambigüedad en sus respuestas al ser preguntados si el Gobierno lo que pretende es solo tramitar los PGE para avanzar el trabajo o realmente quiere aprobarlos. El propio Rajoy utilizó la palabra “tramitar” el pasado jueves durante un acto de aniversario del diario Expansión en este caso.
Techo de gasto
Por lo pronto, el Gobierno aprobará el próximo viernes 10 de julio el techo de gasto para 2016, que superará los 130.000 millones de euros y que dará comienzo a la elaboración de los Presupuestos Generales del próximo año. Este paso previo ya fue aplazado en un par de ocasiones.
Por otro lado Rajoy, cargó duramente ayer contra el PSOE, al que acusó de ser “títere de los radicales”, así como de “traicionar su herencia de centralidad” para convertirse en “compañero de viaje, cuando no portamaletas de los populistas y de los separatistas”. A pocos meses de las elecciones generales, recalcó que su partido representa en este caso la “estabilidad y la certidumbre”.
A su entender, ése sería el “respeto” que “merece” la voluntad popular al PSOE, cuyos actuales dirigentes actúan con “irresponsabilidad” y “frivolidad”. “Que no se engañe nadie, lo que hemos visto en autonómicas y municipales es el anuncio de lo que ocurrirá si el PP no obtiene una victoria clara y suficiente. Y por eso nuestra obligación es presentar los mejores equipos y programas posibles que puedan concitar el mayor número de apoyos entre nuestros compatriotas”, manifestó Rajoy.