Ayer la biblioteca municipal Cronista Herrera de la villa acogió la presentación de la quinta edición de la “Historia de Cuéllar”, un documento actualizado por su autor el padre carmelita Balbino Velasco, quien a su vez es el cronista oficial de la villa y doctor en Filosofía y Letras. A sus 87 años de edad, Velasco continúa llevando a cabo una intensa labor investigadora que le permite publicar asiduamente artículos en revistas internacionales y editar y colaborar en la edición de otras publicaciones. El Ayuntamiento ha sido el encargado de correr a cargo de esta edición que puede ya adquirirse al precio de 25 euros en el Ayuntamiento, en la Biblioteca Municipal, en la sala Alfonsa de la Torre y en otras instalaciones municipales como la Oficina de Turismo. La Diputación Provincial y el propio Balbino Velasco colaboran en la edición.
La primera edición de este trabajo vio a luz en los años 70 y con el paso de los años se ha ido actualizando hasta llegar a esta quinta edición, la cual, según relata el propio autor, cuenta con algunas novedades y correcciones a textos anteriores. La anterior edición fue publicada hace 17 años.
En declaraciones a esta redacción Velasco afirmó que “el armazón (de esta quinta edición) es el mismo de la anterior aunque hay algunas novedades (sustituciones o incorporaciones en los blancos del final de los capítulos) porque ha aparecido una obra importantísima recientemente, la “Colección Documental de Cuéllar”, en la que hay algunas noticias que yo incorporo en esta nueva edición corrigiendo o ampliando algunos extremos de las anteriores”.
Entre esas novedades el autor destacó que en las anteriores ediciones no había situado adecuadamente el convento de los Trinitarios que se encontraba junto al de Contodo, en la carretera de Cantalejo. En la obra ya lo sitúa y refleja que estaba dedicado a la Magdalena “lo sitúo por un documento en el que se advierte de una determinada heredad que estaba cerca del convento de la Trinidad”, afirmó.
Velasco también señaló que siempre había creído que “el célebre redentor de cautivos Matías de Cuéllar era efectivamente de Cuéllar, porque en algunas órdenes religiosas era lo normal que se tomara en vez del apellido el del lugar de origen”, pero en este caso ha encontrado que el cronista Diego de Colmenares “le hace natural de Segovia” por lo que Velasco ha modificado una página que le había dedicado, aunque apuntó que ha podido sustituirla, por ser de la misma época,por una biografía de Enrique de Cuéllar “que es el primer catedrático de medicina de la universidad de Lisboa”.
Velasco afirmó por otro lado que desconocía los nombres de los que fueron fusilados por los falangistas al principio de la Guerra Civil que recientemente aparecen publicados en un libro y él los ha incorporado junto al nombre de un mártir del mismo período, el sacerdote Jacinto Sanz, natural de Cuéllar, martirizado en un pueblo de la provincia de Córdoba y que ya se ha incoado su proceso de beatificación.
Velasco ha tenido también que modificar el lugar de nacimiento del conocido como “Trompeta de Oro”, Millán Gómez, que no nació en Torrescárcela como él reflejó en anteriores ediciones sino en Torregutiérrez. Así incluye también una biografía de Gómez, que aún vive.
La nueva publicación recoge también la aparición de dos códices que están en el Archivo Nacional y que Velasco desconocía, y los cuales aportan algunas cuestiones como los estudios que hizo el Arcediano Gómez González, fundador del Estudio de Gramática y del Hospital de La Magdalena, el códice refleja que estudió “gramática, filosofía y cánones en la Universidad de Salamanca”.
El Cronista local se refiere también en el libro a un lienzo de un San Isidro pintado por Goya y descubierto recientemente, ya que en él aparece reflejado un célebre médico cuellarano: Eugenio García Arrieta “que curó a Goya y éste le inmortalizó en un lienzo haciendo su propio autorretrato y del médico al que abrazaba, un lienzo que está en Minneápolis”.
Velasco comenzó a recopilar información para esta quinta edición desde la misma publicación de la cuarta “siempre he estado atento a las novedades que pudiera incorporar en la siguiente edición porque siempre hay posibilidades de concretar, de corregir… y no es que haya sido una dedicación completa pero esta atención me ha permitido recoger datos que creo que son importantes y que al incorporarlos a la quinta edición la enriquece en algunos aspectos de gran importancia”.
La publicación incorpora también algunas nuevas imágenes como la de los sepulcros de la iglesia de San Esteban, una vista del Castillo, una imagen del Cristo atado a la columna atribuído por un crítico a Pedro de Bolduque… Se mantiene en cambio la vista general del municipio que ilustra la portada de la publicación.
“Creo que esta será la quinta y última edición porque ya tengo nada más y nada menos que 87 años”, afirmó Velasco añadiendo “ya estoy en período de prórroga”.
El cronista Herrera que da nombre a la biblioteca municipal centró la ponencia de Velasco en el acto de presentación.
