El Museo Guggenheim Bilbao celebra, durante este fin de semana, su decimoquinto cumpleaños, con una jornada de apertura gratuita y una enorme tarta de color titanio. De esta forma, este enclave en el que la modernidad, el avance y el futuro se dan la mano, ve cómo todas las colecciones que acoge en sus salas se elevan al cielo de las artes.
Con el fin de agradecer a toda la ciudadanía el reconocimiento y apoyo recibido a lo largo de esta trayectoria, quienes se acerquen a la pinacoteca podrán disfrutar de una entrada sin ningún coste y visitar las obras que actualmente se exhiben en las distintas muestras: Arquitectura habitada’ Egon Schiele. Obras del Albertina Museum, Viena y Selecciones de la Colección del Museo Guggenheim Bilbao II.
Además, hoy, las instalaciones compartirán con todos aquellos que se acerquen a la explanada donde se encuentra Puppy, la mascota del Guggenheim obra de Jeff Koons, una tarta de ocho pisos compuesta de 3.000 cupcakes de color plateado, que se podrán degustar, de forma gratuita, hasta fin de existencias (en caso de meteorología adversa, el evento se trasladará al Atrio).
De esta forma, la institución desea corresponder a quienes «han apoyado y contribuido a la consolidación de este gran proyecto durante estos 15 años», indicaron ayer desde la pinacoteca.
El edificio diseñado por Frank Gehry se ha convertido en un icono de la arquitectura y en el símbolo de la transformación urbana de la capital vizcaína. Bilbao era, a principios de los 90, una ciudad que se recuperaba de una durísima reconversión industrial. Habían caído los grandes altos hornos y necesitaba orientar futuro.
Así, la idea del Gobierno de levantar una pinacoteca marca Guggenheim llegó. Y qué decir que ha sido un enorme éxito.
