El Museo Esteban Vicente sirvió ayer de escenario para albergar una charla sobre un tema que muchas veces el público deja algo olvidado: la cultura. Así, el responsable del área de cultura de la Agencia EFE, Ignacio Bazarra, se encargó de coordinar la conversación entre los tres protagonistas de la charla: Borja Hermoso, redactor jefe de cultura del diario El País; Carlos Gosch, jefe del área de cultura de la Agencia EFE; y Emilio Sanz, gerente de cultura de Antena 3 televisión.
Cómo se dicta la agenda en los medios de comunicación y quién decide qué entra y qué no en sus páginas o en su espacio informativo, se convirtieron en las cuestiones centrales, en las que cada uno de los periodistas explicó su situación: en Antena 3 la información se recaba a través de convocatorias de todos los ámbitos culturales; en EFE existe desde hace un año un Departamento específico de cultura; en El País no hay criterios fijos de selección, el único, “el interés que creemos que el lector pueda tener ante cada tema”, aseguró Borja Hermoso.
En resumen, ninguno pudo responder a qué pautas se siguen para determinar lo que entra y lo que no en la agenda cultural. Eso sí, consideran la red como un espacio en donde tratar cuestiones que, de otra manera, no cabrían en los informativos o en las páginas del periódico por cuestión de espacio.
El ejemplo de Ken Follet, que publica nuevo libro el próximo martes, sirvió para que explicaran cómo un autor puede acaparar una inmensa cantidad de público y gracias a figuras como el, “se ha despreciado a mucha gente y muchos temas en el periodismo cultural en España”, apuntó Hermoso. Por lo que muchas veces no tienen espacio autores que se salen del circuito comercial.
“No enseñaremos un cuadro de Gogain, pero sí un plato creado por un chef en el que el color de las verduras ya constituya en sí una obra de arte”, expuso Sanz. Estas palabras dan muestra de cómo se han ido relegando de la parrilla televisiva temas como la literatura, la pintura o la escultura, hacia otros más ‘espectaculares’ como la gastronomía, los videojuegos o el cine. Proceso que en su día definió Vargas Llosa como ‘banalización de la cultura y civilización del espectáculo’.
En lo que todos estuvieron de acuerdo es en que es el momento de apostar por un cambio, pues la sociedad ha estado adormilada culturalmente durante mucho tiempo. “Una obra de García Márquez siempre va a ser cultura, pero hay que abrir nuevos espacios”, determinó Carlos Gosch.
