El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, concretó ayer una remodelación de su Govern nombrando a tres nuevos consejeros: Jordi Turull (Presidencia y portavoz), Joaquim Forn (Interior) y Clara Ponsatí (Enseñanza) y a un nuevo secretario del Ejecutivo, Víctor Cullell.
Con esta decisión, el presidente catalán busca blindar la organización del referéndum del 1 de octubre con un Govern totalmente comprometido con la consulta. Además, su objetivo es hacer frente a la “hostilidad” que el Estado y el Gobierno central manifiestan hacia el proceso soberanista.
Pero para que entre savia nueva y comprometida, alguien tenía que dejar su cargo. De esta manera, salen del Govern Neus Munté (Presidencia y portavoz), Jordi Jané (Interior), Meritxell Ruiz (Enseñanza) y Joan Vidal de Ciurana (Secretario del Govern). A todos ellos, el presidente catalán les agradeció su trabajo y aseguró que se van por decisión propia, no porque él lo quiera: “Dan un paso al lado”, resumió.
Así, Puigdemont asegura que no tenía motivos para cesar a nadie, aunque el cambio de Govern se produce después de que se instalara el debate sobre si el grado de compromiso de todos los consejeros con el 1-O era el mismo.