El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció ayer que se someterá a una moción de confianza “pasado agosto” al haber fracasado la tramitación de los Presupuestos de la Generalitat de este año. En una intervención ante el pleno de la Cámara tras votarse el proyecto de cuentas, constató que ya no tiene “la misma mayoría” que le aupó a la Presidencia, y con la moción quiere ver si logra una mayoría para seguir con la legislatura o debe convocar elecciones.
Puigdemont se mostró muy crítico con el rechazo de la CUP a los Presupuestos, “han decepcionado las esperanzas de millones de personas que se han movilizado todos estos años para que Cataluña sea un Estado”, aseguró. Para él, una vez constatado que los Presupuestos no tienen el apoyo de la Cámara, no está dispuesto “a cualquier cosa a cualquier precio” para seguir en el Govern, de ahí que haya invocado este mecanismo parlamentario a renovar la confianza de la Cámara.
En esa línea, recalcó que ni se le ha pasado por la cabeza renunciar a su principal misión en esta legislatura, llevar a Cataluña “a las puertas de la independencia”, y por eso seguirá trabajando en los próximos meses. Al no renunciar al proceso soberanista se da la paradoja de que, para superar Puigdemont esta moción, la CUP es el único grupo de la oposición que comparte el objetivo de declarar la independencia y que, por tanto, le puede renovar su confianza.
Si Puigdemont lo consigue, la legislatura seguirá con el mismo plan, dejar Cataluña a las puertas de su independencia en un periodo aproximado de 18 meses desde las elecciones de septiembre de 2015 pero si no lo consigue, “se desencadenará el proceso para convocar elecciones”, aseguró el presidente catalán.
Así, Puigdemont hizo una intervención plagada de reproches a los anticapitalistas, a los que acusó de imponer sus criterios en el proceso soberanista con 10 diputados, mientras que JxSí —el otro grupo soberanista de la Cámara— tiene 62, “no hay proporción ni lógica ni lealtad”, indicó. En esa línea, el presidente recordó que JxSí hizo el “sacrificio” de retirar a Artur Mas como candidato para que la CUP avalara el inicio de legislatura, y lamentó que, como contrapartida, os anticapitalistas no hayan sido capaces de retirar una enmienda a la totalidad a las cuentas.
Por ello, consideró que la renuncia de Mas fue inédita y noble, pero criticó que la CUP ahora no compense esa decisión y prefiera aliarse con los grupos no soberanistas para rechazar las cuentas. Incluso leyó el punto clave del acuerdo de estabilidad, que recogía que la CUP “se compromete a no votar en ningún caso en el mismo sentido que los grupos contrarios al proceso y/o al derecho a decidir cuando esté en riego” la estabilidad del Govern.
“Sin estabilidad no se puede gobernar”, admitió Puigdemont, que plantea la moción de confianza como otra encrucijada en el proceso soberanista ya que o la Cámara le renueva el mandato para seguir adelante o con toda probabilidad convocaría unas elecciones, que pondrían en riesgo la actual mayoría soberanista del Parlament.
Por otro lado, desde el Govern afirmaron que se aprovechará ese debate para presentar medidas que incluirán una propuesta de Presupuestos 2017 y una hoja de ruta. Así, desde el Ejecutivo explicaron que, antes de votarse las cuentas, Puigdemont anunció su intención de anunciar la moción. Además, JxSí y la CUP dejarán de hacer las reuniones de coordinación de ambos grupos los lunes, ya que los primeros creen que el pacto de estabilidad que las justificaba está roto.
El Parlament rechaza los Presupuestos.- El Parlament rechazó ayer admitir a trámite los Presupuestos 2016 del Govern, por lo que es la primera vez desde la restauración de la democracia que la Cámara veta unas cuentas y las devuelve a la Generalitat para que las elabore de nuevo. Los Presupuestos catalanes no prosperaron porque los 72 diputados de la oposición vetaron su tramitación con una enmienda a la totalidad, dejando en minoría a los 62 diputados del grupo mayoritario de la Cámara, JxSí.
En su intervención en el debate, el consejero de Economía de la Generalitat, Oriol Junqueras, recriminó a la CUP que prorrogar los Presupuestos tiene “consecuencias gravísimas y extremadamente severas” para el impulso de la actividad económica y la garantía de los servicios sociales. Asimismo, el también vicepresidente se limitó a afirmar que el compromiso del Govern con el proceso se mantiene intacto, “que nadie dude que este compromiso está y estará”, aseguró.
Por su parte, la diputada de la CUP Eulalia Reguant defendió su veto alegando que las cuentas son mejores que los anteriores pero insuficientes para su partido, y aseguró que el acuerdo con JxSí para avanzar hacia la independencia se mantiene, “hoy no se rompe ningún acuerdo político. Hoy un acuerdo político muta”, subrayó.
