El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont hizo ayer una llamada a la “unidad” del independentismo catalán en el acto de presentación del Consell per la República en Bruselas, un órgano que presidirá de manera temporal hasta que se convoquen elecciones a la asamblea de representantes en un plazo máximo de un año. “Hay un clamor de unidad que recorre Cataluña y lo deberíamos escuchar. Si no lo hacemos, difícilmente desde la política tendremos la autoridad moral para hacer lo que hay que hacer. Y si eso llega a pasar, si perdemos la autoridad moral, perderíamos todo lo que hemos conseguido, que es muchísimo”, expresó en el discurso que cerró el evento.
Puigdemont defendió que el Consell per la República es un “espacio libre” para “conjugar esta unidad estratégica” del independentismo y “que no depende de nadie más que de los los ciudadanos que quieren formar parte de manera voluntaria y activa”. “Un espacio diverso, lo más diverso que se pueda y lo más plural que se pueda”, enfatizó.
El expresidente de la Generalitat pronunció estas palabras durante la presentación del Consell per la República en el Teatro Real Flamenco de Bruselas en un acto al que asistieron cerca de un millar de personas en dos sesiones consecutivas por haber completado el aforo y que comenzaron con más de 40 minutos de retraso.
Victoria
“Hoy presentamos la tercera victoria (del independentismo), contra la que el Estado no podrá hacer nada”, celebró el líder independentista, quien después reivindicó que Cataluña es ya “un sujeto político de hecho” pero todavía tiene que conseguir serlo también “de derecho”.
Antes, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, subió al escenario para acordarse de los cuatro políticos catalanes presos que anunciaron una huelga de hambre e instó a los asistentes a actuar como “altavoz” de su “mensaje de esperanza”. “Os pido que hagamos de altavoz de nuestros compañeros que están en huelga de hambre, nos necesitan más que nunca”, reclamó.
El Consell de la República “fundacional” estará presidido de manera temporal por Puigdemont hasta que se convoquen elecciones a la asamblea de representantes en un plazo de entre seis meses a un año (a contar desde el pasado 30 de octubre) o se alcance el millón de inscritos. Actualmente hay poco más de 40.000 personas registradas.
Junto al expresidente catalán estarán en el Consell “fundacional” los exconsejeros huidos que lo deseen y personas elegidas por Puigdemont. El líder catalán designó a título personal a los exconsejeros Toni Comín, Lluís Puig y Clara Ponsatí, así como a la presidenta de la ANC Elisenda Paluzié, la vicepresidenta segunda de la Diputación de Barcelona, Meritxell Budó, la profesora universitaria Neus Torbisco-Casals y el portavoz de Demòcrates de Catalunya, Antoni Castellà.
En las futuras elecciones se elegirán a los representantes de la Asamblea de la República, que estará compuesta por entre 100 y 150 miembros y tendrá la facultad de elegir al presidente del Consejo de Gobierno. La asamblea, a su vez, estará compuesta por una mayoría de ciudadanos catalanes mayores de 16 años, a los que se sumarán diputados, alcaldes y concejales y otros elegidos que viven fuera de Cataluña.
