Los participantes en las XXIX Jornadas de la Salud Mental de España, que reunieron en el campus de Santa Cruz la Real (IE University) a 370 delegados llegados de todo el país, denunciaron el viernes pasado “una situación real de déficit de recursos y respuestas para un malestar que se presenta como creciente en la sociedad actual”.
Así lo trasladaron a EFE un portavoz de la organización, José María Redero, para quien “si queremos una sanidad pública, de calidad, hay que invertir más y posiblemente haya que pagar más impuestos”.
En opinión de este psiquiatra, “hay cierta preocupación porque hay más conciencia de los déficit y precariedades abiertas en las demandas de salud mental, nuevas presentaciones de cuadros clínicos, que han podido hacerse más manifiestas a partir de la pandemia”.
La inauguración oficial tuvo lugar el viernes con un homenaje a Mikel Munárriz Ferrandis, presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría-Profesionales de la Salud Mental de la Universitat Jaume I Castellón. Organizado por la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN), Escuela de Salud Mental de la AEN y Asociación Castellana y Leonesa de Salud Mental, cuenta con el apoyo de Segovia Convention Bureau para su celebración.
Fuentes de los organizadores señalaron que, entre los objetivos del encuentro se trata de debatir sobre los trabajos y quehaceres cotidianos que tratan de rebasar la vieja distinción entre atención sanitaria individual y salud pública colectiva, que intentan ir más allá del modelo rehabilitador y asistencialista heredado de la antigua beneficencia caritativa-.
Estos trabajos, según la organización, procuran apoyos, cuidados y especial protección a esas vidas que, cada vez con más frecuencia, pertenecen a grupos específicos de riesgo que exigen políticas positivas frente al desamparo.
