Sepúlveda puso color al encierro campero de blanco y negro, con un traslado de bueyes por la ruta diseñada que permitirá recuperar el tradicional recorrido campero 50 años después. La Asociación ‘El Encierro’ de Sepúlveda organizó este sábado una trashumancia de mansos a modo de prueba que congregó a varias decenas de caballistas y numeroso público en diferentes puntos. Un encuentro que sirvió para testar un itinerario marcado por la diferencia de alturas y por pasos complicados, que contará con ganado bravo el viernes de las fiestas de los Santos Toros, el 28 de agosto.

El traslado de cabestros comenzó bajo la rotonda que va hacia Villar de Sobrepeña, en el valle del Caslilla, y pasó por atractivos lugares de la villa sepulvedana como el Puente Grande, la Puerta de Duruelo, la Puerta de la Fuerza o el Arco del Ecce Homo -Puerta del Azogue- para concluir en los habituales corrales de los encierros, ubicados en la calle Alfonso VI. Asimismo, el recorrido presentó un aspecto saneado, sin maleza, gracias al trabajo de vecinos y miembros de la asociación a través de hacendaras.

La jornada continuó con almuerzo popular y la música de la charanga ‘Los Sabrosones’, en un evento que sirvió para plasmar la ilusión por la recuperación del encierro campero en Sepúlveda y para pulir ciertos aspectos de cara a la cita de los Santos Toros.

