El dinamismo solidario ha vuelto a la villa de Cantimpalos gracias a un grupo de entusiastas, entre ellos el sacerdote de la parroquia, Andrés Aguirre, miembros de Cáritas como Enrique y otros voluntarios, quienes mantienen viva la vida social del municipio.
El salón parroquial acogió una cata solidaria de sopas de ajo, en la que participaron vecinos y vecinas de todas las edades. Durante el evento, el sacerdote Andrés Aguirre explicó la importancia de las donaciones y la ilusión que generan, señalando que todos los fondos recaudados se destinarán a apoyar a las personas más necesitadas.
Toda la recaudación irá destinada a la Campaña de Manos Unidas, para financiar proyectos de cooperación al desarrollo que combaten la pobreza y el hambre, promoviendo la paz y la dignidad humana. Entre las prioridades de estos proyectos se encuentran la seguridad alimentaria, la educación, la salud, los derechos de la mujer y el acceso al agua, así como el empoderamiento de las mujeres.
Estos proyectos buscan luchar contra las causas del hambre y la violencia en África, Asia y América Latina, promoviendo un desarrollo sostenible. Aguirre también habló sobre la gestión de los proyectos de cooperación y sensibilización, destacando el trabajo en Kenia, fortaleciendo la formación práctica de las alumnas de la School Maralal, pertenecientes a familias con menos recursos; en India, con mejoras en la seguridad alimentaria y la agricultura en Purba Bardhman; y en Filipinas, promoviendo los derechos de las mujeres y niñas en riesgo de explotación sexual en Davao.
Todos estos proyectos tienen como objetivo combatir las causas profundas de la pobreza y contribuir al desarrollo integral de las comunidades más vulnerables.
