Los alcaldes de Cabezuela y Veganzones, los más afectados por el reciente derribo del azud de la presa de Puente Mesa, salieron este viernes de la reunión con la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, María Jesús Lafuente, más molestos respecto al estado de ánimo con el que entraron. Iban con una reclamación principal, la de que el azud se reconstruyera por su valor histórico y patrimonial, también sentimental para los vecinos, pero se toparon con una puerta cerrada. La máxima dirigente del organismo de cuenca les comunicó que no hay marcha atrás y que el derribo no será rectificado. Adiós a la añorada reconstrucción y fin de la reclamación más destacada. Como alternativa, les propuso una especie de plan B, el de crear en la misma zona un área recreativa para los ciudadanos, aunque es un proyecto que está muy por concretar y del que habría que esperar al menos hasta el verano, según les informaron, porque antes hay que comprobar el estado del cauce en el río Cega.
Florentino Descalzo, alcalde de Cabezuela, y Pedro Luis Cuesta, su homólogo de Veganzones, han mostrado su pesar ante unas contestaciones que no les convencen y que les hacen perder toda esperanza. No regresan a casa de vacío, pero casi, ya que tendrán que contar a sus paisanos que lo derribado no volverá a recuperarse como antaño. “La reunión no ha sido lo más satisfactoria que queríamos. La intención era trasladar la posibilidad de que la presa se reconstruya pero nos dicen que eso es inviable, de ninguna manera. Sí nos proponen que están dispuestos a construir un área recreativa para acondicionar la zona. Como descartan el primer plan que teníamos hemos preguntado por ese proyecto de área recreativa, cómo sería, pero nos contestan con que hay que esperar a que se sepa cómo quedará el cauce del río después de estas crecidas y su trayectoria”, resume Florentino Descalzo el improductivo encuentro.
“La sensación que tenemos es que esto es alargar un poco el tema, porque nos han citado para no concretar nada. Lo único concretado es que no habrá reconstrucción de la presa. Tampoco nos convence la alternativa de esa área porque no la han concretado y hay que esperar como mínimo hasta el verano para conocer el comportamiento del río. Si al menos supiéramos que puede ser algo que satisfaga a los vecinos podríamos contárselo a ellos y ver cómo responden, pero apenas sabemos nada. Así que salimos muy decepcionados”, continúa el primer edil de Cabezuela.

Descalzo menciona también que pidieron una aclaración sobre por qué no se solicitó un informe patrimonial, preceptivo en estos casos según denuncia la asociación ACEM de defensa de los molinos, azudes, etc., pero les insistieron en que ellos no tienen, al igual que con las licencias municipales, ninguna obligación de presentar dicho informe “porque dicen que están por encima de la Administración regional, que la confederación es una entidad que tiene su propia circunscripción y sus propias competencias y la potestad de decidir sobre el dominio público hidráulico y por tanto no es obligatorio para ellos”.
Aclara el alcalde que sería diferente si Puente Mesa se hubiera declarado ‘Bien de Interés Cultural’, una catalogación que le hubiera concedido una especial protección. En ese caso, la Confederación Hidrográfica del Duero sí debería presentar un informe patrimonial, aunque no a la Delegación Territorial o al organismo encargado de la comunidad autónoma sino al propio Ministerio de Cultura, quien daría luz verde, o roja, a las actuaciones. Son los razonamientos que en la CHD ofrecieron a los alcaldes, que seguirán a la espera de si la realidad es esa o pueden apoyar la vía de una denuncia como ha expresado la asociación ACEM.
En el final de la reunión se determinó un nuevo encuentro para después del verano para que la confederación les pueda ofrecer más detalles del proyecto del área recreativa y estudiar sus propuestas, el espacio disponible y los posibles trabajos allí. Entre ellos, podría ser la colocación de las piedras de la parte superior del azud que tanto echan de menos por su valor sentimental los residentes de la zona, dolidos por la forma en que se actuó, de noche y por sorpresa cuando además había un compromiso datado de 2023 de que aquello no sufriría ningún daño.
Los alcaldes pusieron sobre la mesa también esa deliberada actuación, recibiendo la respuesta de que tuvo que hacerse así, con nocturnidad, para evitar precisamente algún tipo de altercado con los indignados vecinos. “Si lo hubieran hecho a las 12.00 de la mañana en vez de mandar dos patrullas de la Guardia Civil tienen que enviar 20”, indica Pedro Luis Cuesta, alcalde de Veganzones, y en términos parecidos se expresa Florentino Descalzo. Pedro Luis Cuesta va más allá y avisa de que las protestas de la ciudadanía por el derribo de Puente Mesa están detrás de que la CHD les haya recibido, ya que fueron las más destacadas en los 14 derribos que se han acometido en la provincia durante el pasado 2025. “Les hemos trasladado lo molestos que estamos nosotros, pero también lo molestos que están los vecinos, algo que al final repercute en los alcaldes. Por eso les hemos dicho que su comportamiento no ha sido adecuado y las formas en que hicieron las cosas. Nos dijeron que querían evitar problemas”, añade Florentino Descalzo.
En esos 14 derribos de presas, en ninguna se corrigió y se restauró a su anterior estado, algo que no es muy esperanzador para los alcaldes, y más después de que la CHD les haya negado este viernes esa posibilidad. “La gente está indignada porque le han quitado algo muy propio, es un sentimiento muy profundo. Fuimos con la idea de que la reconstruyan pero nos dicen que no pero que nos reciben porque entienden el malestar y quieren compensarlo con esa zona recreativa, pero no lo veo. Lo transmitiré a la gente del pueblo y cuando volvamos a vernos con la confederación les contaremos por si les gustan nuestras propuestas. Supongo que les gustarán más o menos según lo costoso que sea”, comenta Pedro Luis Cuesta.
El alcalde de Veganzones incide en que les informaron de que si el azud hubiera sido declarado ‘Bien de Interés Cultural’ no se hubiera actuado y el problema no habría aparecido y recalca que les dijeron que hubo algunas protestas ciudadanas en varios de los 14 derribos pero no del nivel de lo acontecido en Puente Mesa. “Prácticamente hemos perdido la esperanza de que aquello vuelva a ser lo que era antes, por supuesto. Dicen que vendrá algún técnico a revisar la zona y a dar explicaciones, a nosotros y al resto de la gente que quiera, y también lo que se puede estudiar y hacer allí. O que nos devolverán las piedras que quitaron o que las colocarán en esa área que quieren hacer allí”, prosigue Cuesta. Habrá que esperar al menos hasta el verano.
Respuesta de la CHD
Además de por la presidenta de la CHD, María Jesús Lafuente, los alcaldes fueron recibidos por el comisario de Aguas, Alejandro Cózar, y el director técnico, Carlos Galicia. La Confederación Hidrográfica del Duero emitió un comunicado en el que recoge que la reunión se llevó a cabo en un clima de cordialidad para sentar las futuras bases de las próximas actuaciones en el entorno del río. “Antes de tomar cualquier decisión sobre las acciones a desarrollar, se ha acordado esperar unos meses para analizar el comportamiento del río, una vez derribado el azud, en situaciones de avenidas y estiaje. En este sentido, el organismo se ha comprometido a que, una vez finalizado el verano, los técnicos de la Confederación realicen una visita con los alcaldes para analizar cuál ha sido la conducta del río y estudiar las posibles alternativas”, continúa el escrito.
Añade la CHD que se compromete a estudiar las propuestas que les remitan desde Cabezuela y Veganzones. Una vez cuenten con ellas y se corroboren los datos del comportamiento del cauce, se procederá a un nuevo encuentro para analizar dichas propuestas. Otro compromiso expresado por la CHD, como también relataban los primeros ediles, es darles un uso oportuno a las piedras que conformaban el azud y que están acopiadas junto a la obra de derribo. Los técnicos estudiarán además, como han propuesto los alcaldes, la instalación de una escollera en la zona, una actuación compleja que requiere un análisis de su viabilidad.
