Las miradas hacia el pasado y hacia el futuro se cruzaron ayer en Torrecaballeros en una mañana en la que también se mezclaba la tristeza y la esperanza. Torrecaballeros no olvida, ni quiere olvidar porque quiere evitar más víctimas del machismo y la violencia doméstica.
Decenas de vecinos participaron ayer en la marcha organizada para recordar a Ana María y a su hijo Carlos, violentamente asesinados hace seis años. El recuerdo y el dolor siguen latentes pero los vecinos los transforman en impulsos para construir relaciones basadas en el respecto y en la igualdad y quieren trasladar este mensaje a los más jóvenes.
Fundación ANAR Por eso, tal y como explicaba el alcalde Rubén García, la jornada tuvo tres objetivos mantener vivo el recuerdo de Ana María y Carlos, manifestar públicamente la repulsa de Torrecaballeros a la violencia machista y colaborar con la Fundación ANAR (Ayuda a niños y adolescentes en riesgo). Los participantes dieron donativos para ayudar a ANAR a organizar talleres de prevención y detección del maltrato entre estudiantes de Educación Secundaria y Formación Profesional.
En la entrada del Ayuntamiento se concentraron los caminantes que durante un minuto guardaron silencio antes de iniciar la marcha. El grupo partió desde la Plaza Mayor de Torrecaballeros, subió por la Colada de los Camochos hacia la Cañada Real Soriana y regresó a ‘Torre’ tras su paso por Cabanillas del Monte. Los caminantes completaron un recorrido de ocho kilómetros en poco más de dos horas, guiados por miembros del club deportivo San Medel. La Portada del Mediodía y el Rancho de la Aldehuega se unieron a esta actividad ofreciendo a los participantes un caldito y una tajada para compensar el frío de la mañana invernal.