Es el producto turístico más demandado entre el público adulto, pero sin duda son los niños los que mayor provecho sacan de él. Las visitas teatralizadas del Castillo de Cuéllar siguen siendo un enorme reclamo que atrae a los turistas por su originalidad y por ser una manera muy amena de conocer la historia y todo lo que concierne al monumento más emblemático de la villa y, en consecuencia, a toda ella. Así, como anunciaba la Oficina de Turismo en las redes, una de las mayores vías de difusión de Cuéllar en sí, informaban que se ofertarán descuentos a los grupos de escolares que realicen su reserva antes del periodo de Semana Santa. Estos tendrán una tarifa especial logrando así fomentar que esta sea una de las actividades que se programe en las salidas y excursiones de los centros educativos. Son muchos los que se reciben a lo largo del año, sobre todo de provincias colindantes y de Madrid.
Los alumnos disfrutan de una visita diferente y, además, adaptada a su edad y facilitándoles la comprensión. Los niños se convierten, nada más llegar, en valientes soldados que incluso van ataviados con ropa de la época, haciendo de esta visita una verdadera historia medieval. De este modo se llevan consigo una divertida lección de historia de Cuéllar a través del teatro. Otro de los objetivos que se promueven es que la visita de los niños sea a su vez el reclamo de una posterior con sus padres.