La Asociación Provincial de Padres y Protectores de Deficientes Físicos y Mentales de Segovia (APADEFIM) celebró ayer la trigésimo octava edición de su fiesta anual, coincidiendo con el periodo estival, en la Pradera del Hospital de la localidad del Real Sitio de San Ildefonso.
Alrededor de 700 personas, entre usuarios de la asociación, familiares, socios y simpatizantes, se reunieron en la localidad para hacer una breve parada en el ejercicio anual y disfrutar de una paella acompañada de música. La Asociación de Cocineros de Segovia fueron, un año más, los encargados de la elaboración de la comida. Además, los discapacitados y sus familias pudieron participar en juegos y actividades varias que completaron la jornada, desde por la mañana hasta la tarde.
Se aprovechó la fiesta para homenajear a las personas con discapacidad intelectual, atendidas en los diferentes centros de APADEFIM, que este 2016 cumplen los 65 años de edad.
Antonio Tapias, presidente de la asociación, echa la vista atrás para destacar las labores desempeñadas durante todo el año. “Destacar las marchas solidarias de localidades como Mozoncillo o Navalmanzano, así como la jornada “Goles para la integración”, celebrada en Hontanares de Eresma, que tanto han ayudado a APADEFIM”, afirma Tapias. Hasta el momento, la asociación cuenta con cerca de 600 socios y donantes, 250 usuarios, 125 trabajadores y voluntarios, además de los 50 empleados entre APADEFIM 2000 y el Centro Especial de Empleo.
el cambio Para el mes de octubre, la asociación celebrará una gala para presentar su nueva imagen corporativa, que irá plasmada en gorras y camisetas. Con esto, quieren dejar patente la importancia del movimiento familiar que dio lugar a APADEFIM hace ya 52 años, y que hace que continúe vigente hoy en día.
La organización cuenta con instalaciones repartidas por toda la provincia, en El Sotillo, Cuéllar, Valverde y Segovia capital. Es en este último donde se encuentra la sede social, así como una pequeña tienda en la calle Obispo Quesada, donde se venden productos que ellos mismos definen como “hand-y-cap”, es decir, hechos a mano por las personas discapacitadas utilizando su capacidad intelectual. Con esto, junto con el pago de cuotas de socios, legados y donaciones, APADEFIM obtiene sus ingresos anuales que destina a las diferentes actividades que lleva a cabo, así como a la formación y trato a los usuarios que tiene en sus instalaciones. El principal objetivo de estos es la plena integración social de las personas discapacitadas, ayudándoles con formación para la ciudadanía activa en tareas y labores del día a día, como cocina, informática o deportes. Destacar también que cuenta con un club deportivo, en el que hay cerca de 55 deportistas de élite, que participan en distintos campeonatos regionales y nacionales en tenis de mesa, baloncesto, natación o atletismo.
La función de los trabajadores de APADEFIM es dar una atención temprana a los discapacitados intelectuales, fundamentalmente en sus instalaciones en Cuéllar, donde se atiende a cerca de 60 personas de toda la provincia, con las que se lleva a cabo 122 tratamientos en atención, estimulación precoz, psicomotricidad, logopedia, etc. La jornada sirvió para lograr la plena conciliación entre los discapacitados intelectuales con los que se trabaja día a día, y sus familias. Antonio Tapias calificaba esta jornada como “íntima” por esta razón, ya que todos se sienten como en casa, aunque en un ambiente más agradable, disfrutando de la naturaleza en compañía.