Hubo un tiempo, hace ya unos cuantos siglos, en el que quienes querían realizar una carrera militar, para ejercitarse, acudían a torneos. Los mejores luchadores ganaban las armas de sus rivales y así, poco a poco, iban adquiriendo fama, hasta finalmente posicionarse al lado del rey o algún gran señor.
En diversos países europeos se puso de moda, hace dos décadas, recuperar esos combates medievales, tal y como se hacían medio milenio atrás. A España, este “deporte de contacto con base histórica” —así lo denominan sus impulsores— ha llegado recientemente, en 2013, pero en un tiempo récord ha sumado un buen número de adeptos.
Este fin de semana (19 y 20 de marzo), en Pedraza de la Sierra, tendrá lugar el ‘I Torneo de Combate Medieval Castillo y Villa de Pedraza’. Enrique Laborde, uno de los organizadores, deseó ayer que este torneo, promocionado como “de exhibición”, sea “una semilla” para que este tipo de espectáculos crezcan en Castilla y León.
“La progresión está siendo muy rápida”, declaró, señalando que en España existen ya un total de diez equipos.
Los combatientes de Castilla y León, que se estrenarán en Pedraza, estarán capitaneados por Juan Carlos Chicote, quien ayer quiso advertir que el público asistente no se encontrará con una recreación histórica. No. “Lo que hacemos es un combate real”, insistió. Para ello, los participantes se visten con pesadas armaduras, de cerca de 30 kilos de peso, capaces de soportar los furiosos golpes de las espadas de sus rivales. Los combates están “perfectamente reglamentados”, no pudiéndose atacar las partes del cuerpo desprotegidas o en la base del cráneo.
“Nosotros no recreamos combates medievales, reproducimos lo que fueron esos combates”, resumió la periodista Carmen Quelque, otra de las organizadoras del evento pedrazano. Pero, a pesar de los contactos entre luchadores, Chicote reveló que la incidencia en este deporte “es menor que en el fútbol o en el rugby”, en buena medida por las protecciones que utilizan los luchadores. La propia Quelque señaló que, aunque a primera vista pueda parecer un espectáculo violento, “no hay deporte en el que haya más compañerismo que en éste”, agregando que “el respeto al oponente es sagrado”. Quelque quiso también agradecer a los propietarios del Castillo de Pedraza su implicación en este proyecto, esperando que la villa se convierta en uno de los campos de combate cuando se organice en España una liga entre equipos.
En Pedraza, el público podrá contemplar luchando a cerca de 30 combatientes, pertenecientes a siete equipos diferentes. El torneo se desarrollará, la mañana del sábado y la del domingo, en la explanada del Castillo. Habrá combates de uno contra uno y también las llamadas melés, de cuatro contra cuatro. El precio de la entrada será de 9 euros para adultos y 4 para los vecinos de Pedraza y su comarca. Laborde explicó que el campo del combate estará debidamente señalizando, y además se contará con una ambulancia medicalizada, por si se produjera algún incidente. En el entorno del torneo habrá un mercado, medieval auténtico, pues la organización ha solicitado a quienes instalen un puesto, “rigor histórico” en sus vestimentas.
Por otra parte, para quienes quieran adentrarse en el mundo de estos combates medievales, los organizadores ofrecerán la tarde del sábado una conferencia explicativa en la sede la Fundación Villa de Pedraza.
Desde la Diputación, la responsable de Prodestur, Magdalena Rodríguez, deseó suerte a este ‘I Torneo de Combate Medieval’, reiterando que la institución provincial “siempre apoyará iniciativas que dinamicen la vida en los pueblos” y, al tiempo, contribuyan a desestacionalizar el turismo, como es el caso.