La sala multiusos de la Biblioteca Municipal ‘Cronista Herrera’ acogió dos de los actos centrales que la Asociación Cuellarana ‘Amigos del Caballo’ organizó para estos meses. Dentro del ciclo de charlas, Ricardo Collado impartió la segunda de ellas, con la que finalizó la iniciativa. Maestro herrador con un amplísimo currículum que avala su trayectoria, ofreció a todos los asistentes —más de medio centenar— las nociones básicas para un buen herraje y el bienestar del caballo. El público, bastante participativo, no dudó en preguntar al ponente sobre las diversas técnicas tratadas de la fijación de las herraduras o las costosas reconstrucciones de cascos, entre otras cuestiones.
Pero la tarde se tornó emotiva tras la conferencia; el homenaje programado a José Antonio González, conocido como ‘Escopeta’, reunió finalmente a casi 80 personas en el lugar. La presidenta de la asociación, Ainhoa Iglesias, fue la encargada de introducir el acto, con unas palabras que repasaron la larga trayectoria de José Antonio a lomos de sus caballos. Fue, junto a otros cuellaranos, fundador de la asociación, que le nombró socio de honor en este homenaje. Desde 1945 se vincula a la villa de Cuéllar, cuando sus padres se mudaron a la finca ‘La Corredera’; junto a sus cinco hermanos, ayudó a su padre en la tarea de cuidado del ganado. Era allí donde se encerraba el ganado de los encierros que también se soltaba desde el mismo lugar, en los dos únicos encierros que se realizaban por la época. Su familia fue la encargada de estas labores durante años. Su gran destreza en el manejo del ganado y su afición taurina lo llevaron a a ser mulillero en la Plaza de Toros de Cuéllar durante 13 años. En 1987, Felipe Suárez, alcalde de la villa, y el empresario Arsenio Álvarez le encomendaron la tarea de alguacil; los siguientes 23 años desempeñó este cargo con tesón y dedicación. En 2010 y durante los 4 años siguientes, la edad lo llevó del coso al callejón. No obstante, en 2015 y con energías renovadas, volvió a subirse a lomos del caballo para abrir los festejos de la feria taurina de Cuéllar. Mojados, Íscar, Tordesillas, Nava de la Asunción, Carbonero El Mayor y la misma Segovia reclamaron su experiencia como alguacil. Muchos caballos llenaron sus cuadras, pero Ainhoa quiso recordar a ‘Terasque’, animal que marcó de por vida a José Antonio por sus virtudes y que lo acompañó en tantos encierros. “Gracias José por los casi 23 años que llevas formando parte de esta asociación, por todo lo que nos has apoyado y enseñado, y gracias a los socios fundadores que te acompañan, porque sin ellos no hubiera sido posible”, manifestó Ainhoa. A continuación se le entregó una fotografía como obsequio de su paso por los festejos de 2015, un recuerdo que recibió emocionado. ‘Escopeta’ se dirigió a sus amigos, familiares y vecinos que se acercaron al acto; mostró su profundo agradecimiento a todos los miembros de la asociación y anteriores presidentes, a quienes reconoció la labor de que haya llegado con “salud y viva”. Igualmente reconoció a los nuevos y jóvenes miembros de la junta directiva sus ideas, imprescindibles para renovarse. Recordó que, a pesar de los momentos duros que ha pasado en estos pasados años y que le han hecho bajarse del caballo, “la afición no se irá nunca”.
El homenajeado demostró la misma ilusión con la que creó la asociación, junto a sus amigos Juanjo, José, Antonio, Pablo, José Luis e Isaías, en la taberna de ‘Escopeta’, lugar en el que también conoció a su mujer.
Otro de los socios fundadores quiso dedicarle unas palabras en las que también recorrió la historia de la asociación desde sus inicios en la taberna hasta llegar a lo que es hoy. Los estatutos de la asociación se crearon en la propia bodega de ‘Escopeta’, donde se reunían los fundadores y disfrutaban al encaminar las actividades de la asociación. Se dieron a conocer e invitaron a todos los caballistas de Cuéllar a participar en el proyecto, con una muy buena acogida que unió a muchos de los aficionados de la villa. Inauguraron la asociación en un local en octubre del 93, por todo lo alto. Charlas, concentraciones, salidas a fincas, rides, colaboraciones con la Feria del Ángel de Fuentepelayo, con Turégano, con la Medieval de Cuéllar, fueron algunas de las actividades.
Así llegan hasta la actualidad, cuando los jóvenes toman el relevo pero no olvidan las enseñanzas y los pilares que forjaron lo que hoy es la asociación. Uno de esos pilares, ‘Escopeta’, ya es socio de honor, pero el mejor regalo, como así manifestó, es ver cómo continúa su legado y haber disfrutado de su homenaje, como en su vida, rodeado de amigos y familiares.
