Las brujas y los vampiros llenaron las calles del municipio para celebrar Halloween. Las Ampas de los tres centros de Primaria de la localidad, ‘San Gil’, ‘Santa Clara’ y ‘La Villa’, organizaron junto a la Concejalía de Cultura un divertido pasacalles de terror. ‘Chocoflau’ lo amenizó con su música y juegos cantados en los que participaron decenas de niños.
Los pequeños, ataviados con todo tipo de disfraces terroríficos, asustaron a su paso a los viandantes. Además, al igual que hacen en los países de donde proviene la tradición, llamaron a la puerta de algunas casas para decir la famosa frase de ‘truco o trato’, y recibir caramelos y dulces a cambio. Música, color y mucho miedo coparon las vías centrales de la villa, desde la Plaza Mayor, donde se inició la marcha, pasando por la plaza de la Huerta Herrera, la plaza de Los Coches, la calle Las Parras y los Paseos de San Francisco, hasta la Plaza de la Soledad. Fue en este punto en el que se celebró la chocolatada popular, a la que asistieron pequeños y mayores. Seguidamente, una discomovida animó el resto de la noche más terrorífica del año.
Con esta actividad se afianza un poco más esta fiesta, que donde mayor protagonismo ha adquirido es en los colegios. Por su parte, otras tradiciones se mantienen, como la Eucaristía de Todos Los Santos, que reunió en el cementerio municipal a cientos de fieles para recordar a sus difuntos.
