Popular es el mejor calificativo para definir la fiesta celebrada ayer junto a la fuente de la Virgen de las Nieves. Se trata de una función nacida por iniciativa popular, cuando un grupo de vecinos de San Rafael, sabedores de que por allí discurría un viejo canal, casi perdido, en tiempos suministrador de agua a la localidad, impulsó su recuperación. Ese pequeño colectivo decidió construir una fuente —tallada por uno de los más entusiastas miembros de aquella banda, el recordado cantero Julián Marquina— y, junto a ella, levantar una capillita, en la que se colocó una imagen de la Virgen de las Nieves, pagada por suscripción popular.
Quienes se embarcaron en aquella aventura quisieron, acabadas las obras, en 2004, subir el día de la festividad de la Virgen de las Nieves, el 5 de agosto, a aquel paraje, sin otra pretensión de disfrutar de su logro comiendo unas tortillas de patatas.
Al año siguiente, repitieron. Pero ya no eran media docena, no. “Subimos ya ocho ó diez” a la fuente, situada en la carretera forestal de San Rafael a El Espinar, en ‘Aguas Vertientes’. Un año tras otro, el número de ‘devotos’ de la función iba subiendo. Y, casi sin darse cuenta, se institucionalizó un concurso de tortilla de patatas, al que en 2014 se presentaron 57. “Ha cogido un
auge que a veces me da la impresión de que se nos va a escapar de las manos”, decía ayer uno de los ‘organizadores’, si bien él rechazaba este título, pues “es una fiesta eminentemente popular”, insistía, recordando que cuenta con “infinidad de colaboradores”. Entre ellos, una frutería de San Rafael, que regala un kilo de patatas, medio de cebollas y media docena de huevos a quien lleve una tortilla.
Ayer, con la Escuela de Dulzaina de San Rafael amenizando la merienda, cerca de 300 personas se presentaron en la fuente de la Virgen de las Nieves. En cuanto al concurso de tortillas, al que se inscribieron 53, lo ganó Juana Hernando, quedando en segundo lugar Alicia Muñoz. La tortilla con mejor presentación fue la de Mario Sanz. Y todos los presentes, niños y mayores, se llevaron un regalo. Una fiesta popular en estado puro, en definitiva.