Seamos conscientes de ello, este mes viene cargadito de eventos de diferentes índoles, y entre uno y otro apenas días de trabajo, o descanso, depende del cristal desde donde se mire.
Riaza comienza el mes florido con la celebración de la Cruz de Mayo, misas, bailes, fiesta… para subir a la ermita de Hontanares días después, el primer domingo de mayo a conmemorar el día de la Madre y sacar a Nuestra Virgen de Hontanares en procesión por su pradera, unos años con más afluencia otros con menos, como ha sido este año, pero con la mayor devoción, solemnidad, alegría y celebración que el día y la ocasión merece.
Este año el domingo amaneció gris, amenazante de lluvia y los fieles riazanos acudieron a la cita anual con la esperanza de que tras la celebración de la misa pudiesen entonar la Salve y bajar a la Virgen de su Altar, hecho cumplido. Salió Nuestra Señora de Hontanares de su templo tras dar una pequeña tregua el cielo, tregua que se rompió en el mismo momento de la entrada de la Virgen de nuevo a su morada, ahí comenzó la lluvia y la mayoría de los asistentes hubieron de comer sus tortillas y chuletas en casa. Aún así agradecidos, se cumplió con otra de las tradiciones arraigadas en esta hermosa villa serrana.
Sin reponerse, ya está a la vista en el próximo sábado, día 9 de mayo, y es que en Riaza se celebra otra fiesta, y fiesta local, San Gregorio.
Fiesta celebrada en agradecimiento del santo del que se dice intercedió por los habitantes de la Villa ante una epidemia de langosta que asolaba la localidad. Pese a que en su momento se intentó que fuese nombrado patrón de Riaza, la solicitud no salió adelante y en compensación los riazanos decidieron conmemorarle cada año con una fiesta local en la que se pasea en procesión la imagen del santo.
¿Y quién es este santo que ha tomado tanta relevancia en el municipio? Son confusas las noticias sobre este santo, por cierto muy venerado en La Rioja y Navarra.
El papa Juan XVIII lo hace obispo de Ostia y luego lo eleva al cardenalato, pasando a ser bibliotecario apostólico, cargo que mantuvo durante cuatro papados. Participaba en el gobierno de la Iglesia, tomando parte en asuntos arduos y complicados de política exterior al tiempo que procuraba no descuidar el ministerio pastoral. Al parecer vino a España en la primera mitad del siglo XI, como legado papal ante las Cortes de Burgos y Pamplona.
Gregorio no olvidó nunca el ejercicio del ministerio sacerdotal. Predicó en Calahorra y Logroño, entre otras poblaciones de La Rioja y Navarra, destacando en sus razonamientos la necesidad de conversión y penitencia. Parece ser que esta fue la ocasión en que santo Domingo de la Calzada vivió algún tiempo en su compañía. Se cuenta que en cierta ocasión libró los campos riojanos de una plaga, y por eso le invocan los agricultores de una manera especial contra la langosta. Por lo que se puede pensar que la mencionada plaga de langosta abarcaba gran parte del norte peninsular, de ahí que es probable que la plaga de langosta que hace que agricultores de la vega del Ebro le veneren sea la misma que produjo que en Riaza se le tuviese en alta estima.
Al final, todos los 9 de mayo Riaza celebra la fiesta del patrón del Ayuntamiento, y como el Ayuntamiento o Casa Consistorial es la casa de todos, se puede hacer extensiva la celebración del patrón a toda la localidad.
Se celebrará misa y procesión con la talla del santo a hombros de empleados y personal de la corporación, se realizará una caldereta de bacalao en la Plaza Mayor, para convidar a los asistentes, se realizarán juegos y se culminará la fiesta como cada uno tenga a bien celebrar con el respeto y alborozo que las grandes ocasiones merecen.
Tras San Gregorio, queda mucho por festejar, por vivir y disfrutar en compañía de los riazanos. Próxima estación… San Isidro Labrador.