Las peñas oficiales del municipio volvieron a ser protagonistas de las fiestas; hoy, El Panuelo recogió el testigo y celebró la habitual piñata infantil, para después dar paso al segundo “Descenso de San Pedro”, en la calle homónima de la villa. Agua, espuma, flotadores… todo vale para lograr delizarse entre los aplausos y risas del numeroso público, a pesar de tener que lamentar alguna lesión sin excesiva importancia.
La anécdota de la probadilla la protagonizó uno de los novillos, que saltó la barrera, accediendo al callejón de la plaza de toros, sin que hubiese que lamentar heridos.
Poco después, los más pequeños protagonizaron una nueva edición del Encierro del Chupete organizado por la Panda El Soto, que hizo una vez más disfrutar a niños y mayores con los toros de carretilla; mañana contará con una nueva convocatoria a partir de las 13.45 horas desde la Huerta Herrera hasta la calle Las Parras.
El chateo, amenizado por la Peña El Pañuelo, volvió a concentrar a un numeroso público, mientras niños y mayores disfrutaron de gigantes y cabezudos con Flauty&Cía y con el primer encierro de promoción, que permitió los más diversos “juegos”con las vaquillas, desde carreras, hasta cortes y saltos.
