La calidad del agua en la provincia de Segovia, en general, es buena y los ayuntamientos se preocupan de hacer los controles oportunos para velar por la seguridad de los consumidores, pero hay que mejorar los sistemas de registro de datos para cumplir adecuadamente la normativa de control sanitario de las aguas de consumo humano, según la valoración realizada por la directora del Consorcio Agropecuario de Segovia, Ana Escorial.
La Diputación Provincial ha tendido una mano a los ayuntamientos para alcanzar los niveles óptimos de cumplimiento legal y garantizar la mayor seguridad de los ciudadanos. El apoyo de la institución provincial ha sido oficializado en un convenio de colaboración establecido con los ayuntamientos de la provincia. Esta mañana se ha formalizado una primera tanda de acuerdos, con la firma del documento por parte del presidente de la Diputación Provincial y del Consorcio Agropecuario, Francisco Vázquez y cincuenta alcaldes que representan a 150 núcleos de población.
El consorcio se ocupará de tomar periódicamente muestras en depósitos, redes de abastecimientos y puntos de suministro domésticos, (grifos de los hogares), realizar las analíticas oportunas y ayudar a los pueblos a llevar un riguroso registro de los datos para que en cualquier momento puedan superar con satisfacción una inspección sanitaria.
El presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, ha reiterado que el objetivo es “facilitar a los ayuntamientos el cumplimiento de sus obligaciones”. Según las declaraciones de Vázquez en la provincia hay dos zonas que requieren mayor seguimiento de la calidad del agua de consumo humano, con especial atención a los niveles de nitratos y problemas derivados del vertido de purines. “Son focos que se sitúan en la zona de Santa María la Real de Nieva y Turégano”, ha comentado el presidente de la Diputación, apuntando también que la Estación de Tratamiento de Sanchonuño va a solucionar este mismo año las carencias que se detectaban en la zona de Cuellar.