La ‘Alianza por la Unidad del Campo’, que han formado las organizaciones agrarias UPA y COAG de Castilla y León, han pedido esta mañana en Segovia que España presente “una sola voz” ante la Unión Europea, rechazando la reforma de la PAC en los términos en los que ha sido planteada. El secretario general de UPA Castilla y León, Julio López, ha reclamado a los partidos que “no hagan política” con este asunto y mantengan la unidad. “Un país que no mantiene su despensa es un país que pierde su libertad, pues queda pendiente a las exportaciones”, ha añadido López.
Las dos organizaciones agrarias han insistido en un “rechazo total” a la propuesta de la PAC. Aurelio Pérez, coordinador regional de COAG, ha sacado a relucir las consecuencias negativas de las últimas reformas, citando “el desmantelamiento de la actividad agraria, el descenso de la renta agraria, el descenso de la producción, la pérdida de cuota de mercado y el cierre de explotaciones”. De acuerdo a sus previsiones, si la reforma ahora planteada llega a colmo, “en siete años desaparecerán el 50% de los agricultores y ganaderos a título principal”.
Entre las múltiples motivos que han presentado para rechazar el documento, Pérez criticó que “se centra exclusivamente en las ayudas, que suponen el 30% de los ingresos de una explotación; y no en los ingresos procedentes del mercado, que son el 70%”. A ese respecto, pidió “políticas de mercado, que son las que más nos interesan”. Por último, defendió que la reforma “deja en la estacada a explotaciones vinculadas a cupos de producción, como la leche o los viñedos” y facilita la entrada de especuladores en el sector.