La Junta de Castilla y León desactivó ayer, tras quince días de alerta, el nivel de gravedad 1 en la provincia de Palencia originado por las nevadas que estipula el Plan Territorial de Protección Civil (PLANCAL), activado el pasado 4 de febrero.
Según informó la delegación de la Junta en la provincia palentina, esta decisión viene marcada tras la mejoría en las últimas horas de las condiciones meteorológicas, lo que permitió declarar el fin de la emergencia y bajar el nivel de gravedad de la situación.
Esta mejoría permitió, además, que en la tarde del pasado miércoles la localidad de Piedrasluengas quedara comunicada por la carretera de Palencia, una vez comprobado el descenso del grosor de la capa de nieve, con lo que también bajó el nivel de riesgos de aludes y desprendimientos.
A pesar de esta buena noticia, y ante la previsión de hipotéticos aludes o desprendimientos, la apertura de estos cuatro kilómetros quedará cortada al tráfico por la noche y se abrirá por la mañana exclusivamente para residentes y para prestar servicios una vez que se haya realizado una revisión ocular del tramo.
Asimismo, los efectivos de la Junta continúan con las labores de limpieza y vigilancia, en compañía de un equipo de rescate, ya sea del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña de la Guardia Civil, o miembros del grupo de rescate de Protección Civil de la Junta de Castilla y León.
La decisión tomada por el Gobierno regional de bajar el nivel de riesgo viene determinada por el hecho de que la seguridad de los ciudadanos no se ve comprometida lo que marca que el control de la situación vuelva a corresponder a los servicios de emergencia habituales.
A pesar de todo, los medios necesarios continúan desplegados para garantizar el mantenimiento de la red viaria, en la que todavía hay que extremar la precaución a causa de la nieve que todavía está acumulada en los arcenes y las zonas cercanas.