Han dedicado más de media vida al mundo de la hostelería. Pero no cuentan con un diploma ni título oficial que les acredite esa experiencia. Su reconocimiento lo han aprobado sus clientes y está sellado en la historia de la ciudad y la provincia. Se trata de los tres matrimonios que recibirán mañana domingo el reconocimiento de todos sus compañeros en un acto con el que se clausura de la Semana de la Cocina de Segovia. Son ejemplo de dedicación, servicio y profesionalidad.
Francisco Escorial Tardón y María Antonia Ayuso Peña, del hotel Los Arcos; Alejandro Manrique García y Concepción Municio Sánchez, del restaurante Manrique de Sotosalbos; y Jesús Mínguez Aguado y Alicia Sebastián González, del Oso Blanco, serán distinguidos por su larga trayectoria profesional.
Son veteranos empresarios del mundo de la hostelería segoviana en la que tanto ellos como ellas han dejado la piel.
De la provincia proceden Alejandro Manrique y Concepción Municio, de Pedraza y La Velilla respectivamente. Siguen al frente del restaurante Manrique, que adquirieron en el año 1980. Antes habían trabajado nueve años en Navacerrada, al margen del tiempo que dedicaron a sus padres. Alejandro recuerda que comenzó a trabajar con 12 años en que ya viajaba en bicicleta para comprar cabritos y venderlos asados en Pedraza los martes, día de mercado.
Ahora compaginan la hostelería con la ganadería de ovino para garantizarse la calidad de los corderos que ofrece a una clientela, variada y fiel. Su establecimiento, un antiguo cuartel de la Guardia Civil, es parada obligada para muchos viajeros de la N-110.
Activo continúa también el matrimonio formado por Francisco Escorial y Toñi Ayuso. De Segovia y Sacramenia, respectivamente, llevaron a cabo varios proyectos empresariales. Una dolencia le bajó a Francisco Escorial de la bicicleta. Y hace 27 años se hicieron cargo del hotel Los Arcos, convertido hoy en referente. La actividad hotelera también la desarrollan en Madrid y en Almería, donde han plasmado en este nuevo complejo residencial el ambiente y la arquitectura segoviana, demostrando así el amor a su tierra. Sus hijos están tomando el relevo para gestionar la extensa actividad que han generado en pocos años, y que les ha convertido en merecedores de premios como el Juan Bravo otorgado por el Centro Segoviano en Madrid.
Por último, Jesús Mínguez Aguado y Alicia Sebastián González, del bar El Oso Blanco, ya anunciaron su retirada, y lo han cumplido. Tras 33 años detrás de la barra en la Bajada de la Canaleja, ha decidido que es momento de descansar después de pasar medio siglo trabajando, tanto en Cercedilla como en Burgos o en el hotel Sirenas. Jesús supo dar un ambiente propio y peculiar a este local, cuyo prestigio mejoró con la labor fundamental desempeñada por su esposa Alicia.
Las tres parejas constituyen un ejemplo de profesionalidad, de vocación y de servicio a los demás. La AIHS se lo quiere reconocer como broche final a la Semana de la Cocina Segoviana 2014.
