El segoviano Porfirio Fisac suma un club más a su extensa hoja de servicios en la máxima competición española de baloncesto, ya que el Recoletas San Pablo Burgos decidió cambiar el paso cuando el calendario en la Liga Endesa apenas había empezado a tomar velocidad, cesando a Bruno Savignani después de sumar solamente una victoria en nueve partidos que le anclaba al último puesto de la competición, y dando entrada al técnico de Fuenterrebollo, que de momento ha sacado al equipo del farolillo rojo, en el que ha metido al Covirán Granada tras superarle el pasado fin de semana.
‘Porfi’ para el baloncesto, nacido en 1965 en Fuenterrebollo, vuelve a ponerse en primera línea en un escenario que conoce como pocos, ya que su hoja de servicios respalda la apuesta. Catorce temporadas en la ACB, un camino que comenzó a recorrer en el Bruesa GBC en el curso 2006/07. Desde entonces, el segoviano ha tenido una larga trayectoria con paradas significativas. Dirigió al Blancos de Rueda Valladolid entre 2009 y 2011, pasó por el Mad-Croc Fuenlabrada (2011-2013), regresó a Gipuzkoa Basket en dos etapas (2015/16 y 2017/18) y se asentó después en dos proyectos de peso: Casademont Zaragoza (2018-2020) y Gran Canaria (2020-2022).
Su vínculo con Zaragoza ha marcado especialmente su último tiempo en los banquillos. En su segunda etapa al frente del Casademont, desde 2022 hasta 2025, firmó un registro que queda para la historia del club al convertirse en el entrenador con más partidos dirigidos al primer equipo. Una etapa cerrada a comienzos de mayo y seguida ahora por este nuevo reto en Burgos, donde aterriza con el oficio acumulado y el pulso firme de quien ha visto casi de todo en la competición.
Porfi afronta la temporada 2025/26 con el mismo discurso que le ha acompañado siempre. Equipos duros, solidaridad defensiva, jerarquías claras y rebeldía cuando el partido se oscurece. El San Pablo Burgos ha buscado exactamente eso cuando ha mirado al banquillo.
Pedro Rivero ‘suena’ en Granada
De esta manera Segovia vuelve a tener representación en los banquillos dentro de la máxima categoría del baloncesto, aunque podría no ser la única, puesto que el nombre de Pedro Rivero, sin equipo después de que en marzo del año pasado el Estudiantes decidiera prescindir de sus servicios cuando el técnico tenía colocado al equipo en la segunda plaza de la Liga LEB, está comenzando a sonar en Granada, donde preocupa la trayectoria del Covirán que podría provocar en breve un cambio de líder en el banquillo.
