En la Transición (sí, con mayúscula) se decía que la política es el arte de lo posible, pensamiento y frase bastante sensatos, que hay que contraponer a las palabras grandilocuentes como “inmediatamente”, “sin más dilación”, “chiringuitos” o comportamientos de pataleta de que “si me engañas” o de que “no me quieres”, que para el sonrojo de nuestros vecinos hemos observado en el último pleno municipal. Además, en ese acto público y retransmitido, en breves minutos es imposible exponer la complejidad de esta cuestión, a lo que se añade la información periodística veraz pero resumida –no puede hacerse de otra manera- que llega a la ciudadanía.
A los miembros del Equipo de Gobierno, con el alcalde Mazarías a la cabeza, nos hubiera gustado que todo lo que pensamos, nuestro programa en particular, se materializara inmediatamente con un simple gesto voluntarista, la realidad –lo posible– lo hace bastante más complicado, pero sabemos afrontarlo con esperanza, prudencia y seriedad. No puedes entrar en un Ayuntamiento como un elefante en una cacharrería, hay que apoyarse en lo que tienes y debes modelar el futuro con lo que hay, pisar fuerte en el suelo y desde allí poco a poco con tino viendo el destino, cambiar las cosas. Para los que nos critican, decirles que hablar es fácil, gritar más y dar lecciones a los demás de lo que no se ha sabido hacer nunca, más aún.
Tal como expuse ante el Pleno municipal, que por cierto nos aprueba la inmensa mayoría de nuestras propuestas, les voy a revelar el pasado, presente y futuro de la EMPRESA MUNICIPAL DE VIVIENDA Y SUELO S.A., EVISEGO.
El pasado. Asumida la responsabilidad municipal en junio de 2023, nos encontramos sin aprobar las cuentas de la sociedad del ejercicio vencido de 2022. La plantilla es escasa: un gerente y una administrativa; un edificio de 56 pisos, 19 de ellos asignados a Servicios Sociales; 37 asignados al Plan Joven; 2 locales, y 48 plazas de garaje, con un valor contable de 7.000.000 €; una deuda hipotecaria de 930.000 €, con unas cuotas de préstamo de 150.000 € al año (capital e intereses); unos ingresos anuales de 269.000,00 € que incluye una subvención municipal para la explotación de 100.000 €, y unas pérdidas acumuladas de 930.000 € que, para no faltar a la verdad, proviene en su gran mayoría de la deuda hipotecaria y la encomienda de servicios que a lo largo del tiempo ha realizado el Ayuntamiento y no ha pagado.
No ha habido una gestión política buena ni eficiente, hay más sombras que luces que no es el caso de analizar ahora porque agua pasada no mueve molino, nosotros miramos al futuro. Esta situación que con pequeñas diferencias de cifras se repite año a año, no podía prolongarse en el tiempo.
El presente. Desde diciembre de 2025, EVISEGO es una sociedad municipal solvente, con una previsión de beneficios pequeña pero positiva de casi 10.000 €, con un capital social de casi 4.000.000 €, y un patrimonio neto de casi 6.000.000 €, sin deudas.
El cambio se ha producido por la decisión del equipo de Gobierno de amortizar la deuda hipotecaria pendiente, suscribiendo una ampliación de capital de más de 600.000 € y con ello se ha conseguido sanear la sociedad, bien para su liquidación –no se puede sin pagar a los acreedores– bien para que preste mejores y más eficientes servicios a la Ciudad que es su destino.
El futuro. Segovia necesita apoyo para desarrollar el amplio suelo disponible –mucho- e incorporarlo al mercado inmobiliario, para construir viviendas libres o protegidas, espacios públicos, otros usos comerciales, industriales y de equipamiento que ni los propietarios, ni los promotores, ni los constructores, en una palabra, los inversores, ven la forma de afrontarlo a la vista de los hechos, de una vez por todas. Para ser sinceros tampoco ayuda la administración anquilosada.
Segovia también necesita rehabilitar su amplio caserío antiguo y deteriorado para los mismos fines, particularmente para crear vivienda, además de administrar y gestionar el amplio patrimonio inmobiliario de propiedad municipal. EVISEGO puede y debe proporcionar servicios de gestión y desarrollos urbanísticos de una manera eficiente y rápida, ofrecer medios especializados a la iniciativa privada. Debe ser también un apoyo decidido a los propios servicios municipales de urbanismo y patrimonio, para ello es imprescindible y así se tiene que hacer, dotar de medios personales y materiales a la sociedad mercantil.
Desde junio de 2024 hemos dado un primer paso al contratar y hacer los estudios jurídicos y técnicos para poder tomar esta importante y necesaria decisión. Un segundo paso, también necesario, ha sido rescatar a EVISEGO y convertirla en una sociedad económicamente solvente. El tercer paso será que EVISEGO se transforme en medio propio que es una entidad controlada por una Administración Pública que recibe encargos directos para realizar obras, suministros o servicios, a la vista del éxito obtenido con SOMACYL, medio propio municipal que, dependiente de la Junta de Castilla y León, está demostrando con su eficiencia, el acierto de la decisión tomada al inicio del mandato al incorporarse a su capital social el Ayuntamiento de Segovia.
Hemos de dar ese tercer paso lo antes posible, modificando sus estatutos sociales y proporcionando medios suficientes a EVISEGO para que entre en el mercado y nos ayude a todos, al Ayuntamiento y a los privados. Para que se pueda apreciar en toda su amplitud el nuevo destino de EVISEGO, como muestra un botón, convertir a la sociedad en “entidad certificadora en el ámbito de la vivienda, arquitectura, ordenación del territorio y el urbanismo” que en otros ámbitos se denominan ECUs (entidades colaboradoras urbanísticas). Son entidades privadas debidamente habilitadas para colaborar en la realización de actuaciones de verificación, inspección y control del cumplimiento de la normativa en el ámbito urbanístico municipal, voluntarias para el particular que podrá decidir libremente si, para obtener una licencia, acude directamente al Ayuntamiento o a la Entidad colaboradora que emitirá un certificado que podrá sustituir los informes técnicos y jurídicos de los servicios municipales y agilizar la gestión municipal.
Creemos de este modo que podemos ser más eficientes y proporcionar mejores servicios a la Ciudad y a nuestros vecinos, tal como lo hace, por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid. Es una decisión meditada y acertada. Es un cambio necesario y no tenemos mucho tiempo, porque las oportunidades pasan y no vuelven. Segovia está en el momento preciso para coger el futuro a manos llenas. Nosotros, pese a quien le pese, no nos quedaremos atrás, seguro.
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Alejandro González-Salamanca, Teniente de Alcalde y Concejal de Urbanismo y Patrimonio del Ayuntamiento de Segovia
