El Palacio Quintanar acoge estos días una muestra con cinco artistas de veterana actividad, con una obra consolidada cuyos trabajos ponen en valor la poesía visual en Castilla y León. La exposición se podrá visitar hasta el 8 de diciembre. La poesía visual juega con el aspecto físico de la letra, el significado de la palabra y la estética de su conjunto. Importa lo que se dice, pero sobre todo importa cómo se dice gráficamente. Estos cinco poetas reivindican la belleza de la palabra, la poesía y el verso gráfico, dejando testimonio de esta disciplina que se remonta más allá de la antigüedad. La exposición ‘Cinco poetas visuales de Castilla y León’ celebra el poema visual, una propuesta que trata de dejar testimonio, de continuar una tradición y revivir su intencionalidad haciendo partícipe al público.
La muestra la componen Juan López de Ael, natural de Quintanilla de San García (Burgos); Gustavo Vega, leonés afincado en Barcelona, pero en estrecha relación con su León natal; Rafael Marín, madrileño residente en Valladolid desde hace muchos años; Julián Alonso, fiel a su Palencia de origen y activo expositor dentro y fuera de su ciudad, y Pablo del Barco, regresado a Burgos tras años de estancia en Brasil y Sevilla, burgalés de sentimiento y acción. Esta exposición tiene carácter itinerante y está recorriendo las nueve provincias de Castilla y León.
La Comunidad de Castilla y León siempre ha sido, y no sólo en España, un referente ineludible en el campo de la vanguardia y experimentación poética. Ahí están, para demostrarlo, grandes autores ya históricos como el ultraísta César Muñoz Arconada, en el primer tercio del siglo XX o, ya a lo largo de su segunda mitad, Justo Alejo, Gabino Alejandro Carriedo, Antonio L. Bouza, Felipe Boso o el imprescindible Francisco Pino. Con esta exposición se quiere poner en valor, ante aquellas personas que no se hayan acercado con frecuencia al fenómeno poético experimental, a cinco destacados referentes de nuestra poesía visual en el momento presente, cinco formas personales de entender este hecho creativo tan vivo y enriquecedor. Los cinco poseen un largo y destacado bagaje y gozan de reconocido prestigio, tanto en el panorama español como a nivel internacional y, con esta exposición, tenemos la oportunidad de acercarnos, aunque sea brevemente, a una obra tan diversa como reconocible y en ocasiones complementaria, cinco maneras distintas de trabajar, cinco puntos de partida que terminan confluyendo en el hecho común que les une: la poesía visual.
