El centro cultural Doctor Velasco, acogió el pasado sábado un recital de poesía de Miguel Ángel Arias (1951), vecino de la localidad vecina de Hontanares y asiduo en sus visitas a Valseca. El acto ha estado incluido en la programación navideña organizada por la Asociación cultural Valseca de Boones.
Sentado en una silla y sobre una mesa de madera y ante un público atento y deseoso de escucharlo, Arias, mostró su obra poética de una forma gestual y expresiva en una sesión de poemas de su creación, bien verbalizados y construidos por palabras y frases, enraizados en su vida y en versos de una literatura fraternal, de raíz profunda. Llenos de amor y sentimiento, de separación por lo que se escapa, y en ese rastro y poso que queda a través de la palabra convertida en desamor y pasión; esas huellas que marca el pensamiento en su rutina, que no deja escapar a ese yo que lucha y piensa en la contextualización de un individuo vigoroso. Que lo hace fuerte y pudoroso en su convicción y que no deja que el corazón escape del verbo. El verbo lo hace fuerte en ese ritmo acelerado de la literatura que es la prosa.
El encuentro fue emotivo pues Miguel Ángel es una persona cercana y a la vez querida en Valseca y el propio autor, tenía ganas de acercarnos en un recital su obra, de la que muchas veces en el pueblo, ha ofrecido y dejado algunas ráfagas.
El centro de su obra poética es su libro ‘Poesía de juventud y otros poemas’ del que se sortearon algunos libros entre el público. A través de sus versos fue recogiendo las sonrisas, los aplausos y el cariño, entre los que también el poeta ha mostrado su felicidad compartida.
Un libro, que como él dice en el preludio, está “lleno de luz e intención, con sus brillos y sus sombras y las luces de la vida de un poeta danzando entre rimas”. En su edición publica poesías de juventud (1969-1973), “mis primeros poemas son un fruto de juventud”, matiza en su prólogo. En un libro dividido en dos partes, la primera en la que refleja el sentimiento del amor y una segunda parte, formado por las que llama “poesías ocasionales”. Y es que en Miguel Ángel Arias, entre otras muchas facetas, se evoca al retorno “Cual abeja y mariposa/que vuelan de flor en flor/así mi alma te busca/para entregarte mi amor”.
