El club de lectura de la Asociación Cultural ‘Los Azafranales’ finalizó sus dos jornadas en torno a la figura humana y poética de Jaime Gil de Biedma y su mitología con esta tierra de pinares donde germinó algunos de sus poemas como “Ribera de los Alisos”, dedicando en su recuerdo la lectura de algunos de los poemas que recoge su obra “Las personas del verbo”. Precisamente fue en esta ribera, de una extraordinaria belleza paisajística, donde la familia tenía una casa de campo donde disfrutaban de los aromas del pinar y de la flora arbórea de la ribera bajo la sombra de cuatro inmensos pinos albares.
De voz de los miembros de este club de lectura, acompañados por gentes de Nava de diversas asociaciones para compartir el momento, sonaron versos del propio poema ‘Ribera de los Alisos’, ‘No volveré a ser joven’, ‘Intento formular mi experiencia de la guerra’, ‘En el día de hoy’, ‘El arquitrabe’, entre otros a los que se dio lectura en una memorable mañana de convivencia bajo la amenaza de lluvia, que no impidió que los participantes hicieran ruta caminando desde Coca hasta la casa de los Alisos.
La noche antes a esta mañana del sábado día 8 de junio, el club de lectura de los Azafranales, inscrito en la red de este tipo de clubs de Castilla y León, organizó una conferencia sobre ‘Jaime Gil de Biedma en el mar de pinares’, donde los ponentes Amador Marugán Arribas y José Antonio García Albi Gil de Biedma, acercaron tanto la relación del poeta con estos lugares, en torno a los cuales creó su mitología y formación sentimental hacia La Nava, donde pasó los años más felices de su vida, la Casa del Caño, refugio y fuente de inspiración y un lugar al que siempre acababa por volver, y del castillo de Coca del que llegó a decir que le quería tanto que se acostaría con él y que no pasaba día cuando volvía a la Nava que no fuera a visitarle. Su tierra gentilicia decía y que la belleza del paisaje que presentaban los pinares a la mirada desde cualquier meseta era un ‘mar de pinares’. Se dijo también de su obra poética, que la concepción de la poesía social y de la experiencia que formó la arqueología del personaje poético que creó en su obra desde el poemario ‘Compañeros de Viaje’ hasta el de ‘Poemas Póstumos’ pasando por su libro ‘Moralidades’, hasta llegar a la conclusión, el propio Gil de Biedma, que en su poesía sólo había dos cosas el paso del tiempo y el de un poeta que quiso serlo y se convirtió en poema. Unos actos que los Azafranales consideran que no sólo han acercado la vida y obra de Jaime Gil de Biedma, sino que se ha generado el interés por conocer más profundamente al personaje y su poesía en las futuras reuniones que mantendrá el club de lectura.
