El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha avisado este lunes de que su partido tiene «la mano abierta a negociar con todo el mundo» pero sólo con quienes tengan «tolerancia cero con la corrupción», apuesten por defender los derechos sociales y quieran «limitar las políticas de recortes».
En declaraciones a la Cadena Ser, Iglesias alegó que los ciudadanos “no han votado pacto, han votado cambio”. “Quien quiera entenderse con nosotros tendrá que dar un giro de 180 grados en las políticas de recortes, que han sido un fracaso”, dijo también en ‘Los Desayunos de TVE’.
El líder de Podemos se expresó así preguntado por la posibilidad de que su formación dé a los socialistas los gobiernos de Extremadura —donde el PSOE es el más votado— y Castilla-La Mancha —donde gana el PP pero sin mayoría absoluta—. De entrada, afirmó que lo primero que harán sus diputados autonómicos y sus concejales será será bajarse el sueldo.
Y ha avisado de que para entenderse con Podemos no basta con proclamar el “cambio”, hay que concretarlo. Iglesias dejó claro que la pasada noche del domingo no recibió ninguna llamada de otros líderes políticos, ni él llamó a ninguno de otros partidos. En todo caso, ha dicho que “hoy no es día para hablar de pactos”.
Además, aseguró que a la cabeza de las negociaciones estarán los candidatos autonómicos y municipales, y en el caso de Madrid “la jefa” es Manuela Carmena, que está convencido de que será alcaldesa de la capital.
En términos generales, Iglesias valoró el resultado general del 24M como una “jornada histórica” que empuja a Podemos hacia las generales en una “posición de poder disputar la victoria”, en parte gracias al “impulso que están encabezando las grandes ciudades”.
A su juicio, los datos demuestran que la decisión de Podemos de respaldar candidaturas de unidad popular en diversas ciudades en lugar de presentarse con su propia marca parece haberse revelado ahora como “un acierto”.