Podemos Castilla y León reclamó en un manifiesto emitido con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer que esta fecha “no es para celebrar, regalar ni frivolizar” sino para “reflexionar, conmemorar, reivindicar y recordar” que las personas, organizaciones, entidades y, “sobre todo, partidos políticos” tienen el deber de continuar el avance en el desarrollo de los derechos de la mujer, “no uno, sino todos los días”.
El manifiesto, recogido por Europa Press, recuerda que las mujeres de Castilla y León se manifestarán por derechos que se consideraban reconocidos hace años, pero aún “continúan enfrentándose a mayores tasas de desempleo, peores salarios y mayor precarización; cobran un 25 por ciento menos que los hombres y, a pesar de contar con mayor formación y preparación, se enfrentan a peores remuneraciones y condiciones laborales”.
En opinión de la formación dirigida por Pablo Iglesias, las políticas del Partido Popular han supuesto “un retroceso en el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad” y “la incapacidad para conciliar” ha hecho que muchas mujeres que ya habían iniciado un empleo fuera de su hogar, “vuelvan a estar invisibilizadas en pos de una supuesta estabilidad familiar”.
A todo ello sumaron “la inexistencia de alternativas laborales en una comunidad tan rural como Castilla y León”, lo que entienden que provoca “el inevitable éxodo de población femenina y con ello, la imposibilidad de fijar y mantener nuevas familias, lo que evidentemente es la única garantía de futuro para una comunidad cada vez más envejecida”.
A este respecto consideran “vital” la aplicación de políticas de género que permitan fijar población, continuar el avance en la consecución de derechos para las mujeres y, además, “conseguir una democracia efectiva para todo el conjunto de la sociedad; atender a las necesidades, garantizar los derechos y conseguir una economía eficiente y sostenible”.
Por todo ello Podemos apuesta, también en Castilla y León, por el modelo de sociedad basado en principios de corresponsabilidad en los cuidados y en la solidaridad, recuperando el pacto social en torno al estado del bienestar y ampliándolo para integrar “las necesidades todavía no cubiertas y los derechos aún no reconocidos”.